Opinión

Los mexicanos llenan el A380 de Air France

 
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AIr France (Reuters)

El aún incipiente director de Air France-KLM en México, Vincent Etchebehere, apenas tiene poco más de ocho meses de haber llegado a nuestro país y, más allá de los chiles en nogada que se comió en Puebla y de los tacos al pastor, de los que, dice, podría comer todos los días, ya se ha llevado varias sorpresas.

Y es que, así como existe el índice Big Mac, que se inventó para dar seguimiento a los precios de insumos y bienes en el mundo, por medio del costo de esta hamburguesa, quizá se podría utilizar el promedio de ocupación –en todas sus categorías— del Airbus 380 de Air France, el avión más grande del mundo, que comenzó a volar desde París a la Ciudad de México desde enero pasado.

Porque, mientras se comienza a hablar de una crítica situación económica nacional, ya hubo quienes prendieron los focos rojos para trabajar desde ahora en impedir que al final del sexenio de Enrique Peña Nieto vivamos una de esas pavorosas crisis económicas a las que los gobierno priistas nos acostumbraron, desde Luis Echeverría hasta Ernesto Zedillo, las cuales no se presentaron durante los doce años de gobiernos panistas, mismas que esperamos no volver a ver.

Sin embargo, esta percepción negativa sobre la economía no empata con algunos datos duros, como el récord de ventas de autos nuevos, la cantidad de mexicanos viajando por la República o la alta demanda por volar a Europa en los mejores asientos del A380 francés, cuya clase premier, si se tiene suerte porque únicamente hay nueve asientos de estos y se reserva con una anticipación de treinta días, se puede conseguir a una tarifa de seis mil 500 dólares, costo que puede alcanzar los nueve mil dólares si se compra con menos de un mes a la fecha de salida.

“Es impresionante el éxito que ha tenido en México nuestra clase premier del A380, la demanda de este producto está por arriba de nuestra expectativas iniciales”, afirma el joven funcionario francés, quien sostiene que nuestro país ocupa la tercera posición en la demanda de este servicio del lujo, únicamente superado por Francia y Estados Unidos.

Quienes no alcanzan uno de esos privilegiados nueve lugares en la cabina especial de la clase premier, tienen como opción comprar un asiento en la clase business, en la cual ofrecen 80 asientos en este nuevo avión –antes, con el Boeing 747 sólo tenían 36–. “Aquí, el reto era llenar esta cabina y lo logramos, tanto en el punto de venta en Europa y un poco más en México”, dice Etchebehere.

Rompiendo con los tres niveles clásicos que siempre hubo en los aviones, esta aerolínea diseñó un cuarto: premium economy, que se ubica entre las clases business y turista, con 38 lugares que ofrecen un poco más de confort y 40 por ciento más de espacio que la turista, con un precio de mil 900 dólares, es decir: a mitad del precio de un boleto de business. Esta sección la están llenando también con mexicanos que salen en viajes corporativos o de vacaciones.

Etchebehere asegura orgulloso que ahora, con el A380, ofrecen a sus clientes una experiencia de viaje muy superior a las de antes, haciendo énfasis en el tema de la comodidad, algo que siempre se agradece cuando hay que estar más diez horas arriba de uno de estos aparatos.

En este punto hay un par de datos que no debemos pasar por alto: en el antiguo B747 con el que volaban antes tenían 430 asientos; en el A380, algunas otras aerolíneas que lo poseen vuelan con 873 lugares, en tanto que Air France en este Airbus únicamente dispone 516 asientos. Así, al eliminar 357 lugares deja suficiente espacio para que los pasajeros gocen de suficiente comodidad y dejen de viajar con las rodillas en el pecho, como sucede con muchas compañías.

Esta dinámica de ocupación en sus vuelos muestra que de enero a septiembre del presente año registraron un incremento de 17 por ciento, con respecto al año pasado, porcentaje que estiman mantendrán durante los tres últimos meses del año.

De manera que, por lo pronto, el 'Índice Air France' nos dice que hay suficiente dinero circulante como para que los mexicanos llenen sus aviones, en todas sus categorías.

EN LOS ALREDEDORES
UNA DE DURANGO. En los últimos 16 años la mejor época para la oficina de comunicación social de la Secretaría de Turismo federal se dio durante los tres últimos años del gobierno de Vicente Fox y los tres primeros de Felipe Calderón, cuando ambos tuvieron a Rodolfo Elizondo como secretario de Turismo. Primero con Clara Torres y luego con su relevo, Víctor Hugo Castañeda, en la oficina de prensa. Pues ahora el nuevo gobernador panista de Durango, José Rosas Aispuro, nombró como su secretario de Turismo a Castañeda y ayer designó a Elizondo asesor externo del mandatario estatal.

Correo: garmenta@elfinanciero.com.mx

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