Opinión

Los mercados bursátiles se tambalean de nuevo

Vaya sentón tuvieron los mercados bursátiles de Estados Unidos ayer.
El más amplio de los indicadores, el S&P 500, retrocedió en 2.28 por ciento.

El Nasdaq cayó en 2.61 por ciento y el Dow Jones en 2.08 por ciento.
Pero no sólo fue Estados Unidos. El Global Dow, que refleja el comportamiento global de los mercados, también tuvo un retroceso de 1.68 por ciento.

Así que lo más probable es que este martes, la Bolsa Mexicana de Valores, que no operó ayer, reciba el impacto de esta baja.

¿Por qué la caída?

La respuesta que se dio ayer es que el detonador de la caída fue la baja en el índice de compras manufactureras del Instituto de Gerentes de Compras (ISM) de Estados Unidos, que en enero reportó un nivel de 51.3 puntos, la lectura más baja desde mayo pasado.

El próximo viernes se va a dar a conocer el dato de los empleos creados en enero y existe el temor de que pueda ser un registro bajo, luego de que en diciembre el dato fue muy malo.

Hasta ahora, ese dato de diciembre se vio más bien como un punto anómalo, de esos que se salen de parámetro de vez en vez. Y había –hay aún- la confianza de que en enero se haga coherente con otros indicadores.

Así que el dato del ISM dado a conocer ayer fue inquietante porque reflejaría que las cosas no estuvieron bien en enero y que quizás la recuperación de la economía norteamericana tiene menos solidez de lo que hasta ahora se ha pensado.

Por si no bastara, el secretario del Tesoro de EU, Jacob Lew, volvió a poner sobre la mesa el tema del techo del endeudamiento –que parecía superado- y pidió al Congreso subirlo antes de que concluya el mes.

Adicionalmente, los mercados cambiarios se mostraron de nuevo inquietos y en las operaciones realizadas fuera del país, nuestro peso se depreció ayer en 18 centavos.

En realidad, una caída de la bolsa como la de ayer, así como las señales de debilidad de la economía de EU, en teoría debieran fortalecer al peso porque implican quizás tasas más bajas en EU por más tiempo. Pero, cuando las preocupaciones emergen, a veces la lógica ya no obedece.

Más allá de las razones específicas por las que se produjo la caída bursátil de ayer, el comportamiento de los mercados financieros en el arranque de la semana confirma la tendencia a la volatilidad que tendremos a lo largo de todo este año.

En su Informe Semanal, que dio a conocer el domingo, la Secretaría de Hacienda puso el acento en el hecho de que México está mejor posicionado que otros mercados emergentes para hacer frente a la volatilidad de la economía.

Y, eso no sólo lo dice Hacienda, sino que es un consenso que flota en el ambiente.

Sin embargo, también hay que reconocer que existen circunstancias en las cuales los mercados no hacen diferenciación.

No se han producido hasta ahora, pero nada garantiza que no se puedan dar en el caso de que haya señales más preocupantes en la economía global o en particular en Estados Unidos.

En México se dan a conocer esta semana –mañana específicamente- algunos indicadores cíclicos relevantes.

Creo que en términos generales van a confirmar la estimación de Hacienda, de un crecimiento de 1.3 por ciento para todo el 2013.

Sin embargo, me parece que aún no van a dar señales claras de una recuperación sólida.

La ambigüedad que representa una economía que todavía no avanza con la fortaleza necesaria y una circunstancia internacional de alta inestabilidad y que obliga a políticas monetaria y fiscal cautas, van a tensar las decisiones de las próximas semanas.

Por lo pronto, aunque todavía falta para el 21 de marzo, fecha en la que el Banco de México dará a conocer su próxima decisión de política monetaria, no se ve mucho margen para que baje la tasa de interés.

Como quien dice, seguimos en un camino muy resbaladizo que obliga a avanzar despacio.

No nos gusta, pero así es.

Twitter: @E_Q_