Opinión

Los impactos de la política fiscal

Como si fuera una terapia homeopática, la generación de demanda adicional por parte del sector público empieza poco a poco a producir efectos positivos en la actividad económica del país.

De acuerdo con los datos de las finanzas públicas al mes de agosto, el déficit adicional de las finanzas públicas en los primeros ocho meses de 2014 respecto al de 2013 fue de alrededor de 240 mil millones de pesos.

Refiero la cifra de déficit porque es la que permite obtener el neto del gasto público adicional y el extra de los ingresos obtenidos por el sector público. Y hablo del incremento y no de los volúmenes absolutos, para visualizar su impacto en el crecimiento de la demanda.

En particular, el crecimiento absoluto de la inversión pública fue de 130 mil millones de pesos, que explica 55 por ciento del crecimiento del déficit.

Anualizando la cifra del déficit público total, podemos estimar que equivale a 2.1 por ciento del PIB estimado para este año.

Como le hemos comentado aquí recurrentemente, aunque las cifras positivas de la inversión vienen desde los primeros meses de este año, apenas recientemente se han podido apreciar en la actividad de sectores como la construcción, particularmente en la privada.

De acuerdo a los datos del Inegi, hasta julio todavía se registraba una caída de 9.7 por ciento anual en la construcción pública, pero ya un crecimiento de 6.4 por ciento real en la construcción privada. En julio, en particular, ya hay un incremento de la construcción a tasa anual de 0.7 por ciento, por primera vez en 14 meses.

Todo apunta a que esta dinámica se va acentuar en los últimos meses del año. Y lo hará más aún si finalmente los gobiernos estatales se deciden a realizar los desembolsos que muchos tienen detenidos.

En términos de la recaudación, resulta significativo el incremento obtenido por concepto de IVA en agosto, que creció en 17 por ciento y acumula 18 por ciento en los primeros ocho meses del año. Lo que significa en términos absolutos un incremento cercano a 83 mil millones de pesos.

En el caso del sistema renta, la recaudación atípica de 2013 ha dado lugar a una leve caída de 2.4 por ciento, en contraste con el alza del IEPS de 46 por ciento.

En conjunto, los ingresos tributarios no petroleros, en los que se refleja la reforma fiscal realizada este año, crecieron 6.3 por ciento en ocho meses o 116 mil 900 millones de pesos.

Aunque el aumento es fuerte, está por abajo del crecimiento absoluto de la inversión pública, por eso el argumento reiterado de que al final del día la política fiscal de este año será expansiva, pese a los efectos contractivos que se tuvieron en los primeros meses por el impacto de la reforma fiscal.

En el futuro –y es tema de discusión ya en el Senado y pronto lo será entre los diputados– el impacto del crecimiento del gasto público en el crecimiento será más débil.

Así que las claves para el crecimiento serán: mercado interno y gasto privado. No habrá de otra.

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