Opinión

Los grandes riesgos y las oportunidades

 
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Negociaciones de Grecia con la Unión Euopea

Por José Jaime Díaz González de la Campa.

Miembro del Comité Técnico Nacional de Administración de Riesgos del IMEF.

Dicen los grandes filósofos y pensadores que toda crisis abre espacio a nuevas oportunidades para quienes tienen visión y energía para ejecutar, así como cautela para dar pasos firmes; lo cual forma parte del nuevo concepto de la Administración de Riesgos, aplicable no sólo a situaciones catastróficas, sino también a riesgos operativos que poco a poco merman a las empresas y que hasta el momento carecen de mayor atención al interior de las mismas.

En primera instancia, debemos crear conciencia de que a los riesgos no hay que temerles, hay que identificarlos, analizarlos y ver cómo disminuir su probabilidad o su efecto dentro de cada proyecto u organización, en otras palabras, a convivir con ellos.

La actual situación de las economías de Estados Unidos, Zona Euro, Medio Oriente y Asia podría representar un riesgo para el entorno económico global, por sus efectos directos y continuos en las monedas, las tasas de interés y precio del petróleo, pero en el corto plazo no se visualiza un cambio de tendencia a un crecimiento sólido y sostenido, y sólo se acentúa la sobre oferta de combustibles en el mundo, y la falta de consenso para disminuir la producción.

Bajo este contexto y al intercambiar opiniones con un amplio número de empresarios, quienes han creado, desarrollado y consolidado a sus empresas, llama la atención la seguridad que transmiten al mencionar que su experiencia les brinda una “visión” para saber qué va a suceder con los negocios, y por ello vale la pena preguntarse si se aplica esta premisa al presente, y más importante, al futuro.

Sin duda alguna nos encontramos en un momento inédito, o dicho con otras palabras, un completo cambio de capítulo de cómo hacer negocios en el mundo. Entonces, ¿dónde puede estar la oportunidad con las perspectivas actuales? Principalmente en comprar mejor que la competencia, en realizar planes con información más precisa y sobre todo ejecutar más eficientemente.

Pensemos por un momento en los efectos que pudiera tener una buena compra de insumos, mejores condiciones con proveedores, más días de crédito, todo ello podría generar al final mejores costos y condiciones crediticias con los bancos, además de menores comisiones y tasas más bajas, lo cual contribuiría a mejores resultados para la organización.

En la parte comercial, se puede optar por mayor volumen, mejorar condiciones de precios, entregas, cobros y eficientar más los métodos de transportación. Si se logra lo anterior, superaremos a la competencia y se dará un gran paso hacia adelante dentro del mercado.

En concreto, ¿qué se puede hacer para mitigar los efectos que son difíciles o imposibles de pronosticar?

Si su empresa tiene pasivos en dólares, es imperativo cubrir los efectos de un incremento en el valor de la moneda. Por otro lado, si la empresa es exportadora y es activa en dólares, se encuentra ante una perspectiva por lo menos en el corto plazo, de que sus ingresos convertidos a moneda nacional tendrán un efecto positivo en sus resultados.

Pero para ambos casos ¿el dólar seguirá su carrera ascendente o perderá valor al verse en condiciones de competencia adversa en el mercado mundial? Nadie lo sabe, y ante la incertidumbre, existen diversas opciones que pueden disminuir el efecto adverso a sus resultados. Estas herramientas son conocidas como coberturas o instrumentos derivados.

Si su empresa requiere comprar insumos en el extranjero, sobre todo productos que entran en la categoría de “commodities”, existen alternativas para cubrir el efecto de movimientos en el precio, basado en el mercado internacional; esto incluye toda la cadena de suministro desde el productor, comercializador, hasta quien transforma y vende al consumidor final. Y en otra categoría, si la empresa decidió tomar créditos con tasas variables, también puede cubrir este efecto mediante instrumentos derivados.

Con lo anteriormente descrito, observamos hoy en día cómo cualquier tipo de empresa es afectada por la competencia global, pero la decisión de administrar los riesgos, estriba en permitir que la marea lleve el destino de la empresa o controlar su camino. Cada quien decide.

Twitter:@j7jjd 

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