Opinión

Los excluidos del sistema financiero

 
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Un sistema financiero excluyente representa un obstáculo para superar la pobreza y la desigualdad en el país.

En 2015, 32 por ciento de los adultos en México (24.1 millones de personas) no manejaba sus recursos en el sistema financiero.

Sin embargo, en 2012 la población excluida del sistema financiero era de 44 por ciento.

Lo anterior significa que es menor la proporción de personas que utilizan los mecanismos de ahorro y crédito informales, que los que tienen una cuenta con alguna institución financiera.

En efecto, 68 por ciento de los adultos (52.1 millones de personas) utiliza mecanismos financieros formales, según los resultados de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2015, realizada por la CNBV con el apoyo del Inegi.

En 2012, sólo 56 por ciento de la población adulta tenía al menos un producto de ahorro, crédito, seguros o Afore.

Si bien en los últimos tres años aumentó en 12.7 millones el número de adultos en México con al menos un producto financiero, 11 millones dejaron de utilizar el sistema financiero.

El presidente de la CNBV, Jaime González, dijo a este reportero que es menester “entender por qué si ya estaban bancarizados, por decirlo de alguna forma, se salieron y no han vuelto a acercarse a los servicios financieros”.

Los principales motivos por los que esos 11 millones de exusuarios dejaron de tener una cuenta de ahorro formal son estos:

El 50 por ciento dejó de trabajar y ya no la usaba para que le pagaran su salario.

El 10 por ciento tuvo una mala experiencia con una institución financiera.

Otro 10 por ciento no la utilizaba y 5.0 por ciento no cumplía con el saldo mínimo.

Pero además de esos 11 millones de exusuarios, hay 31.6 millones de adultos que nunca han tenido una cuenta.

Las principales razones por las que nunca han sido usuarios del sistema financiero son las siguientes:

El 50 por ciento tiene ingresos insuficientes o variables.

El 11 por ciento no está interesado en tener una cuenta y 9 por ciento no la necesita.

Los datos de la ENIF 2015 permiten conocer que la población excluida o subatendida por el sistema financiero suma 42.6 millones de adultos.

De ese tamaño es la población que recurre a mecanismos financieros informales, la que ahorra en efectivo o en tandas y la que opta por préstamos de entidades fraudulentas o tiene que pagar altas tasas de interés.

En la ENIF 2015 “hay datos muy importantes que precisamente queremos entenderlos bien para ir mejorando de nuevo la regulación y, por otro lado, los productos que ofrece el sector privado”, agregó González.

Uno de los grandes retos para combatir la pobreza y reducir la desigualdad es la inclusión financiera eficiente y de bajo costo, principalmente de la población de menores ingresos y de la que vive en zonas de alta marginación.

Aunque tardíamente, México ya tiene una ‘política nacional de inclusión financiera’, presentada ayer por el presidente Enrique Peña para que “todos los mexicanos, sin distinción alguna, puedan tener acceso al sistema financiero”.

Twitter: @VictorPiz

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