Opinión

Los entretelones del conflicto Coneval-Inegi

 
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Los entretelones del conflicto Coneval-INEGI.

La solución a la controversia del Coneval e Inegi es demasiado importante porque tiene que ver –como ayer le comentamos– con la credibilidad de dos importantes instituciones en México.

Si uno entra a la página del Coneval encuentra que la medición de la pobreza había sido bianual.

Los datos nacionales sobre el tema tendrían que reportarse en 2017, con base en el levantamiento que el Inegi realice este año.

El artículo 37 de la Ley de Desarrollo Social establece que los estudios para la medición de la pobreza deberán hacerse con una periodicidad mínima de dos años a nivel estatal y de cinco años a nivel municipal.

El levantamiento de una encuesta denominada Módulo de Condiciones Socioeconómicas (MCS) que permite cálculos municipales, corresponde a 2010. Tocaba en 2015.

Los datos que han sido fuente de controversia entre el Inegi y el Coneval provienen del levantamiento que tiene como propósito realizar cálculos de la pobreza a nivel municipal, pero que también los da a escala estatal y nacional.

Tales cálculos tienen implicaciones concretas. Existe un fondo federal denominado FAIS (Fondo de Infraestructura Social para las Entidades Federativas). El artículo 33 de la Ley de Coordinación Fiscal establece que para el cálculo de este fondo se tomarán en cuenta datos de pobreza revelados por Coneval.

Para dar idea de la dimensión de los recursos en juego, el presupuesto del FAIS este año alcanza ocho mil 200 millones de pesos.

La Conago, bajo la presidencia de Rafael Moreno Valle, promovió que se hiciera un estudio en 2015 que garantizara una mejor medición de la pobreza a escala municipal. Para ello, se gestionaron recursos que fueron entregados al Coneval, para que a su vez se financiara el levantamiento por parte del Inegi.

El 1 de julio de 2015 el Inegi y el Coneval suscribieron un convenio para ello.

El proyecto tuvo un costo de 133.5 millones de pesos.

Como en muchos proyectos de esta naturaleza, se definió un conjunto de “entregables” por parte del Inegi a Coneval, contra los cuales se realizarían los pagos correspondientes.

El primer pago por 65.4 millones de pesos requería entregar el modelo final de los cuestionarios y los manuales de procedimientos de quienes harían trabajo en campo. La entrega fue el 3 de julio de 2015.

El 31 de agosto del año pasado se entregaron los manuales de los capturistas, analistas, así como de los responsables de captura y validación. El monto previsto fue de otros 65.4 millones.

El 16 de marzo pasado se entregó el informe final de los resultados de campo y se anexó un documento denominado: “Cambios y adiciones en los Instrumentos de captación a la base de datos”. Por ello, se hizo un pago de 1.3 millones más.

Y el reciente 16 de julio se fijó la entrega del documento metodológico sobre el diseño de muestras estatales y la base de datos del Módulo de Condiciones Socioeconómicas 2015, por lo cual se pagaron 1.3 millones de pesos restantes.

El gran cambio de este levantamiento es que cuando los hogares no reportaban ingresos, se hicieran preguntas adicionales para determinar cómo hacen para vivir.

Esto permitiría un mejor retrato. No suena mal, siempre y cuando se mantengan bases de comparabilidad.

Es tan importante el tema que ya el Senado pidió la comparecencia de los titulares de las dos instituciones… aunque implique interrumpir las vacaciones del presidente del Inegi.

Twitter: @E_Q_

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