Opinión

Los Dos Méxicos que 'The Economist' no vio

 
1
 

 

Marcha Ayotzinapa

Ahora que The Economist se ocupó de México diciendo que había dos países en uno —uno próspero y otro rezagado—, no nos dijo nada nuevo a los mexicanos. Eso lo sabemos desde hace varios lustros aquí. Quizás algún asiático por ahí se sorprendió… Pero lo que no miró esa revista fue la otra gran división que cada día es más evidente y que ha sido poco documentada: la de los dos Méxicos gubernamentales. Veamos.

En este país conviven dos gobiernos: uno confiable y moderno; otro obtuso y anacrónico. El México No. 1 está representado por la Secretaría de Hacienda. El México No. 2 se refleja a la perfección en la Procuraduría General de la República. En el México No. 1 trabajan jóvenes economistas con altísimas credenciales que calificarían para laborar en las grandes instituciones públicas de la economía internacional como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional. Pero en el México No. 2 hay policías judiciales que más bien calificarían como delincuentes en cualquier país desarrollado.

El México No. 1 nos permite tener grado de inversión, o que nuestras emisiones de deuda puedan hacerse en euros, yenes o libras, y a plazos de hasta 100 años. En el México No. 2 cualquier ‘experto’ internacional deshace de un plumazo investigaciones judiciales y reabre expedientes, como en el caso Ayotzinapa.

El México No. 1 incluye a la Secretaría de Economía, que se sienta a negociar de tú a tú tratados internacionales con bloques asiáticos o europeos; o al Banco de México, que ha garantizados estabilidad de precios y sólidos mecanismos de contención para la depreciación del peso. El México No. 2 nos presenta escenas kafkianas, como a la secretaria de Salud vestida de bata blanca esperando a los connacionales de Egipto al pie del avión, como si les fuera a meter cuchillo en pleno hangar tan pronto descendieran de la escalera.

El México No. 1 es un activo intangible que debemos cuidar. El México No. 2 es un pasivo oneroso que necesitamos erradicar. El puente entre el México No. 1 y el México No. 2 es la Sedesol.

El México No. 1 tiene el control real del país; pero el México No. 2 es el que mayor opinión pública masiva genera. Dada la alta sofisticación de los temas del México No. 1, y lo taquillero de los problemas exhibidos en el México No. 2, este último nubla la visión de la ciudadanía respecto del primero. El presidente intenta todos los días concienciarnos de la alta calidad del México No.1; pero escenas como la siembra de un arma en un auto por parte de policías estaciona la mente de millones de mexicanos en la real problemática del México No. 2.

Si durante los siguientes tres años el México No. 2 triunfa sobre el México No. 1, en 2018 nos puede gobernar un populista.

Twitter: @SOYCarlosMota
​​
Correo: motacarlos100@gmail.com

También te puede interesar:
Es Rey Mysterio; es el Thompson Playa
El ¿perverso? motorcito de Amazon.com.mx
Yo compré el WC por internet