Opinión

Los corridos
de Banamex y Citi

Los once ejecutivos despedidos ayer de Banamex y Citigroup no sabían que los iban a correr. Su despido no fue resultado de que la investigación interna arrojara responsabilidades directas respecto del fraude del que fue sujeta la institución que comanda Javier Arrigunaga. Es decir, el banco no estableció que la comisión de los actos fraudulentos fue perpetrada por estos once. ¿Quiénes son, entonces? ¿Por qué se les despide?

Los once funcionarios perdieron su puesto por haber sido omisos en los tramos de control que debieron manejar al dedillo. Su responsabilidad es haber relajado en exceso sus procedimientos. Habiendo tenido facultades para controlar el proceso de factoraje, los riesgos, y evitar el fraude de Oceanografía, no lo hicieron así y relajaron los controles.

Fueron tres las áreas de las que salieron los once. Una fue el área de banca corporativa, en su subdivisión de gobierno. Esta área es local; es decir, de Banamex, y es la que lleva tradicionalmente la relación del banco con organizaciones como Pemex. La segunda área afectada por los despidos es la llamada “Independent Risk Management”, que es la encargada de realizar las auditorías internas. Esta área tiene un carácter global, es decir, reporta a Citigroup, no a Banamex.

La tercera área involucrada es una que se conoce como TTS (Treasury & Trade Services), que también tiene carácter global y por lo tanto no están en el paraguas de Javier Arrigunaga, sino de la corporación global.

Debe puntualizarse que Arrigunaga ha sido arropado en este episodio por parte del cuerpo directivo más relevante dentro de Citi. De hecho, anteayer llegaron a México tanto Michael L. Corbat como Manuel Medina Mora, para materializar lo que para el banco es llamado el “punto final” con los despidos anunciados. Ayer al medio día hubo una reunión tipo informativa interna, que tuvo como propósito mostrar unidad y dar un espaldarazo importante a Javier de parte de Corbat y de Medina Mora.

La reunión era ampliamente necesaria para levantar la moral del personal del banco, para mirar hacia adelante, y para refrendar el mensaje de que Banamex es parte integral de Citigroup, y que este episodio no dejará a la filial mexicana en situación débil dentro de todo el grupo.

El área de factoraje del banco —donde ocurrió el fraude—, ha sido rediseñada por completo, y tiene hoy garantías de blindaje para que un suceso así no vuelva a ocurrir. Nuevos controles puestos en marcha operan ya.

No obstante el “punto final” de Banamex en el episodio de Oceanografía, las investigaciones de parte de la Procuraduría General de la República y de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores continúan. 2014 es el año de la “Ética” en Citigroup.

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@SOYCarlosMota