Opinión

Los autogoles de AMLO

    
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AMLO (Especial)

Una de las cosas más sorprendentes, a veces divertidas, otras preocupantes, de nuestro fanatismo electoral es su determinismo.

En esa línea, desde hace unas semanas, para desmayo de unos e ilusión de otros, sería inevitable que Andrés Manuel López Obrador se convierta en presidente de México en 2018.

Dado que el peñismo es un desastre sin fin, la gente ya habría determinado que lo que sigue es el cambio, y que en la cita electoral del año entrante el rostro del cambio se parece a un señor igualito a AMLO. Y después del gasolinazo, 'pos pior'.

Así que “en todas las mesas que me siento” (David López dixit) apuestan a que El Peje ganará, como decía LaVolpe, caminando.

En este caso, nuestro determinismo pasa por alto al menos tres cosas: De aquí a la cita electoral de 2018 pueden presentarse 1) algunos de los famosos autogoles de AMLO; 2) el azar, y 3) la posibilidad de que surja una situación y/o un(a) candidat@ que haga cambiar el humor social que hoy parece sonreírle a López Obrador.

Este martes tuvimos noticia de uno de los primeros, uno de los bonitos autogoles de AMLO. Uno olímpico.

Ayer supimos que el líder de Morena ha encargado a Esteban Moctezuma Barragán la agenda de desarrollo social para el nuevo proyecto de nación.

Sí, a ese Esteban Moctezuma. El mismo que en el zedillismo no pudo con Gobernación (en ese fracaso su brazo derecho era el exdiplomático Andrés Roemer, por cierto). El mismo que pasó por Desarrollo Social sin pena ni gloria, el mismo que fue nombrado como coordinador de la campaña de Francisco Labastida, quien al ver que su coordinador ni pichaba ni cachaba llegó a declarar que el coordinador era él.

Bueno, ese Esteban Moctezuma, que lleva desde el 2000 fuera de la administración pública, fuera de la academia especializada en temas de política social, fuera de la jugada, pues, ese fue encargado de la política social del cambio verdadero. Fain.

Todos merecemos una segunda y hasta una tercera oportunidad. Nada personal con el señor Moctezuma Barragán.

Pero este autogol de López Obrador trasciende a la persona de Esteban Moctezuma Barragán.

Nombrar, invitar, incluir a este Moctezuma Barragán no puede ser leído sino como un coqueteo, guiño, gesto o de plano pacto con la televisora del Ajusco, con grupo Salinas, empresa en la que Moctezuma recaló luego de su salida del gobierno y a la que sirve hasta el día de hoy desde la Fundación de ese consorcio.

Así que el cambio verdadero también se parece al emporio de Ricardo Salinas Pliego. Doble fain.

No estamos ante un paso menor de AMLO. Es un autogol que hará levantar cejas a quienes sí creían en un modelo alternativo, uno que no tiene que estar peleado a muerte con las televisoras, pero tampoco es como para invitarlos a la 'mesa del cambio' (no van a creer ustedes que Esteban se manda solo, ¿verdad?).

Este autogol también tendrá efectos en los sectores, naturalmente proclives a simpatizar con la izquierda, que sí han trabajado de manera seria en temas de política social. “Jóvenes, si quieren acercar propuestas sociales busquen a Esteban”. Seguro habrá golpes para entrar a ese despacho. Ajá.

Lo de Esteban sólo tiene una lógica (además de una posible alianza televisiva con la compañía con la que por cierto ya tuvo tratos): que Andrés sólo confía de verdad en los expriistas.

Así que para los no deterministas, hay buenas noticias: siempre podremos confiar en que las cosas serán más interesantes porque AMLO no falla, siempre anotará en su contra.

Twitter: @salcamarena

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