Opinión

Lo que podemos esperar para el 2016 en materia económica

 
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Fed. (Bloomberg)

El pasado 31 de marzo, en plena temporada vacacional pero en cumplimiento con lo que marca la Ley, ocurrió un hecho en materia de política económica por demás importante pero que pasó casi inadvertido para la población en general. Ese día la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) entregó al Congreso de la Unión el documento con los pre-criterios de política económica para el 2016, el cual contiene información por demás valiosa respecto a lo que la autoridad considera como escenario económico base para dicho año.

Entre los datos que destacan del documento entregado por la SHCP están el que se refrenda la decisión de mantener una política fiscal sin aumentar impuestos y de no recurrir a mayor endeudamiento ante la previsión de menores ingresos petroleros. Además, se anuncia un ajuste adicional al gasto público de 2016, por un monto de 135 mil millones de pesos (mmdp) y que el proyecto de presupuesto 2016 se realizará sobre un enfoque Base Cero. Cabe señalar que este recorte al gasto se suma al ya anunciado el 30 de enero de este año por 124.3 mmdp.

Así pues, de entrada vemos que con respecto al presupuesto de arranque del 2015, el de 2016 será por un monto casi 260 mmdp inferior, cifra que representa el 1.5% del PIB, si consideramos que éste fue de 17.810 billones de pesos en el cuarto trimestre de 2014 (cifra más actual disponible). Esto es relevante, ya que existe en economía un concepto denominado “multiplicador” del gasto público, que indica que si el gobierno gasta un peso adicional, el impacto en el resto de la economía es mayor que un peso. Así pues, un gasto público 1.5% menor al de 2014 sin duda tendrá un impacto considera
ble a la baja en las posibilidades de crecimiento económico nacional en 2016.

Aunado a lo anterior, en el documento entregado por la SHCP, se divulga información por demás relevante respecto a la situación fiscal del país. Destaca que la Reforma Hacendaria ha permitido fortalecer las fuentes de ingresos del gobierno federal, y en ese sentido se estima que para 2016 se obtendrán ingresos tributarios equivalentes a 11.5% del PIB, lo que representa un aumento de 1.8 puntos porcentuales del PIB respecto a lo registrado en 2013.

Este dato de nueva cuenta es muy importante porque en la medida en que el gobierno federal recauda más impuestos como porcentaje del PIB indica que se están haciendo las cosas correctas para dejar de depender del petróleo. Sin embargo, aquí lo más relevante es saber si esa recaudación adicional proviene de nuevos contribuyentes o si sale de los mismos de siempre. Si la mayor carga fiscal sale de los contribuyentes cautivos entonces se está mermando la posibilidad de que la economía crezca (se le quitan recursos a las mismas empresas) y se estaría teniendo un sistema fiscal cada vez menos equitativo.

Cabe señalar que el documento de Pre-Criterios plantea que en 2016 el precio promedio del petróleo será de 55 dólares por barril (dpb), lo que representa una disminución de 24 dólares con respeto al presupuesto 2015 y esa es la razón por la cual en 2016, se requiere del ya mencionado ajuste en el gasto programable por 135 mmp respecto al estimado de cierre para 2015.

Respecto a este último punto es importante el nivel del tipo de cambio, el cual el gobierno federal estima que en 2016 promediara 14.50 pesos por dólar. Desde mi punto de vista, esta estimación resulta demasiado optimista y debería ubicarse en torno a los 15 pesos por billete verde. Esto es relevante, ya que entre más alto esté la estimación del dólar por parte del gobierno federal más recursos en pesos se obtendrán por cada barril de petróleo exportado. Es por esta razón que se requiere que el Banco de México actúe con mucha prudencia, ya que si una vez que el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) inicie su ciclo de elevación de tasas, el Banxico responde de manera agresiva elevando demasiado la tasa de referencia de México, lo que logrará es inhibir la inversión productiva en el país y que volvamos a tener un dólar sobrevaluado que merme aún más las finanzas públicas por la caída de los precios del petróleo.

Un aspecto muy importante que menciona la SHCP en los pre-criterios de política económica es que ante la previsión del ajuste en el gasto público por 135 mmdp, se ha comenzado a trabajar en la reingeniería del gasto público con una perspectiva de Presupuesto Base Cero. En palabras de la propia SHCP, esto implica detener el crecimiento inercial del gasto que se generó durante los años de altos precios del petróleo. La SHCP reconoce el problema ocasionado derivado de que en el periodo de 2000 a 2013, el gasto corriente creció a una tasa real anual promedio de 5.2%, lo que provocó que éste pasara de representar el 10.9 al 15.2% del PIB.

Es muy importante que la SHCP reconozca esto, ya que no es correcto que el gasto corriente del gobierno federal sea considerablemente más alto que toda la recaudación tributaria (vía impuestos) que se genera. Es decir, como están las cosas en las finanzas públicas del país, lo que se obtiene de ISR, IVA, y IEPS no cubre el gasto de burocracia, gastos de operación y de mantenimiento del gobierno federal. Por lo que es muy positivo que se vea donde se puede recortar y se rompan las inercias de que cada año las dependencias piden más y más presupuesto indistintamente de los resultados que generan.

Estos son algunos de los aspectos más relevantes que se dan a conocer en los pre-criterios de política económica para el año 2016; sin embargo, se debe reconocer que nada está escrito y cualquier cosa puede pasar en el proceso de aprobación del Paquete Económico 2016 por parte del Congreso de la Unión. No se debe olvidar que este año se renovará la totalidad de la Cámara de Diputados y que el resultado de los nuevos equilibrios de poder podría generar un escenario fiscal distinto para el año que entra.

Y es que hay fuerzas políticas proclives a realizar cambios en la Reforma Fiscal, mientras que otras inclusive pueden hablar de bajar algunos impuestos. Así pues, estaremos atentos a lo que señalan y prometen los diferentes candidatos a Diputados Federales, y ahí estaremos para recordarles sus promesas y exigirles que las cumplan.

Director General GAEAP.

alejandro@gaeap.com

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