Opinión

Lo que me dijo Pepe Meade

 
1
 

 

Lo que me dijo Pepe Meade.

Ayer conversé con José Antonio Meade, a pocas horas de que fuera designado como secretario de Hacienda.

La charla tuvo lugar en el edificio de Sedesol, en oficinas llena de cajas que denotaban mudanza.

Un nutrido grupo del personal de la Secretaría estaba ya reunido para escuchar la despedida de su titular hasta ayer por la mañana y atestiguar la llegada del nuevo, Luis Enrique Miranda.
Meade era ya el único funcionario público en toda la historia moderna de México que había sido titular en cuatro diferentes secretarías. También era el único que había sido secretario en dos gobiernos encabezados por partidos diferentes.

Ahora, además, es el único que ha sido titular de Hacienda en dos ocasiones diferentes y en dos gobiernos de partidos distintos.

Me contó que antier, ya noche, fue convocado a Los Pinos sin saber a lo que se le requería. Allí fue donde recibió la propuesta del presidente para ocupar de nueva cuenta Hacienda.

Tendrá que usar toda su experiencia y capacidad para afrontar un entorno económico muy complejo.

De entrada, tendrá que resolver el acertijo de lograr simultáneamente corregir desequilibrios de las finanzas públicas y propiciar el crecimiento.

Me explicó que, en su perspectiva, a diferencia de lo que pasaba cuando tomó la Secretaría de Hacienda en septiembre de 2011, ahora no estamos saliendo de la crisis económica más profunda de la era moderna, pero en contraste, ahora la política monetaria está llegando a sus límites internacionalmente como instrumento para incentivar el crecimiento. Pero además, la política fiscal, en países como México, ya tiene fuertes restricciones por los niveles de deuda que existen.

Curiosamente, Meade entregó Hacienda a Luis Videgaray en diciembre de 2012. Y hoy recibió Hacienda de las manos de Videgaray.

El acertijo no está nada fácil pues además, para complicar las cosas, tendremos el entorno derivado de las elecciones en Estados Unidos, con su incierto resultado.

Meade estaba ayer por la tarde revisando con detalle el Paquete Económico 2017, que habrá de presentarse hoy.

Será muy complicado mover casi nada a la propuesta elaborada por el equipo hacendario de Videgaray y que contempla un fuerte recorte al gasto público y la obtención de un superávit primario.

La vocación negociadora y dialogante del nuevo titular de Hacienda se hará visible desde los próximos días, cuando se discuta el Paquete Económico de 2017.

Pero, ahora, será necesario algo más que esa vocación.

El reto es cambiar positivamente el ánimo de empresarios, inversionistas y consumidores. Más nos vale que lo logre.


LA DECISIÓN DE VIDEGARAY
Si la actitud mostrada esta semana por Videgaray fuera generalizada, otra sería la historia del sexenio.

El extitular de Hacienda puso su cabeza sobre la mesa, asumiendo las consecuencias de sus iniciativas e ideas.

Se ha dicho muchas veces que el presidente Peña carecía de pararrayos y las críticas al gobierno le golpeaban directamente.

Videgaray cambió eso, y sin decirlo, tomó los costos de la decisión de invitar a México a Trump.

¿Cuál sería hoy la popularidad del presidente Peña si los funcionarios públicos de diversos niveles hubieran asumido los costos de sus decisiones como lo hizo el extitular de Hacienda?

Le dejo la respuesta.

Twitter: @E_Q_

También te puede interesar:
Trump, no caer en el pánico
Ni de fiesta, ni al borde del colapso
¿A dónde se fueron los impuestos?