Opinión

Meterán en cintura a los distribuidores de gas LP antes de liberar el precio

 
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Gasoducto

Hay un combustible que se ocupa en 80 por ciento de los hogares mexicanos, y al igual que la gasolina, su precio también flotará libre a partir del siguiente año: el gas licuado de petróleo (gas LP). Sin embargo, el gobierno reconoce que la industria presenta una serie de ineficiencias y vicios que se deben atacar de raíz antes de que se elimine el control de precios.

Actualmente se encuentran en consulta pública los nuevos permisos para distribuir gas LP por autotanque, vaya, las pipas que conocemos, como aquella de Gas Nieto que estalló en enero de 2015.

Lo que busca la Comisión Reguladora de Energía (CRE) con esos permisos es eliminar la figura de los comisionistas, es decir, distribuidores no autorizados que compran el gas en las plantas (tanto las legales como las chuecas) y lo venden en las colonial del país en una batalla encarnizada para mantener una parte de un mercado ampliamente pulverizado.

El órgano regulador de esta industria afirma que es necesario meterlos en cintura antes de la apertura del mercado, pues las pipas deben cumplir con cierta normativa técnica que antes intentaba vigilar la Secretaría de Energía, pero que a raíz de la reforma energética, ahora le corresponde completamente a la CRE.

Al respecto, voces de la industria señalan que con la regulación que quiere emitir la CRE cualquier persona que tenga una pipa podría convertirse en un distribuidor de gas LP; que la misma CRE quiere generar competencia en un mercado demasiado competido; que sólo se les está poniendo más burocracia; que se crearía la figura del distribuidor freelance; que cada vez que se mete un nuevo actor en la cadena de la industria se agrega un nuevo costo al usuario final; que sólo se va a encarecer el producto; que no se les tomó en cuenta para la elaboración de las nuevas disposiciones.

Lo cierto es que el futuro de los energéticos caloríficos, al menos de corto plazo, está en el gas natural. Basta ver las cifras: en agosto de este año se consumió 46 por ciento menos gas LP que en enero de 2014; en contraste (de esos contrastes macabros), el consumo de gas natural mediante los comercializadores (que no incluye al sector industrial ni eléctrico) se disparó en esa misma proporción en poco más de dos años y medio.

Cierto es también que se debe poner orden en esta industria, los propios distribuidores estiman que tan sólo en el Valle de México 10 por ciento de gas LP que se vende es robado, un mercado negro que asciende a 300 millones de pesos mensuales; sin mencionar los enfrentamientos entre trabajadores de pipas en las mismas calles, al puro estilo gansteril, que ponen en riesgo a la población.

Cuéntame cómo ha sido tu experiencia con los 'gaseleperos', no importa si ha sido buena o mala. Este es tu espacio.

Correo: atorresh@elfinanciero.com.mx

Twitter: @Atzayaelh

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