Opinión

¿Llega el fin del ciclo alcista de las tasas?

 
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Tasas. (Especial)

El 6 de junio de 2014, hace casi tres años, la Junta de Gobierno del Banco de México decidió bajar su tasa objetivo de interés a 3.0 por ciento, el nivel más bajo de toda la historia, desde que existe esa tasa de referencia.

Ese nivel se mantuvo por un año y medio, hasta que el 17 de diciembre de 2015 se tomó la determinación de aumentarla en un cuarto de punto y fijarla en 3.25 por ciento.

Allí comenzó una historia de alzas, que se configuró, de hecho, como un ciclo alcista para el costo del dinero.

El incremento más reciente ocurrió apenas el 18 de mayo pasado y la tasa llegó a 6.75 por ciento.

Los pronósticos de la mayor parte de los expertos establecen que en la próxima reunión de política monetaria de la Junta del Banxico, que se realizará el 22 de junio, habrá otro incremento de un cuarto de punto y la tasa objetivo quedará en 7.0 por ciento.

De este modo, en poco más de tres años se habría dado un incremento de cuatro puntos porcentuales que habría más que duplicado la tasa de referencia del Banxico.

¿En qué medida estos incrementos de la tasa objetivo de Banxico se han reflejado en una elevación del costo del dinero?

Desde luego que sí ha existido un alza. Quizás el reflejo más directo es en la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE), que sirve de base para el cálculo de numerosos créditos.

La TIIE a plazo de 28 días se ubicaba en 3.42 por ciento cuando iniciaba el ciclo alcista de las tasas, en diciembre de 2015. El día de ayer quedó en 7.15 por ciento. Hubo un alza de 3.73 puntos en este lapso.

El incremento fue importante para los créditos corporativos que –según el tipo de cliente– tienen como base la TIIE.

En un ejercicio sencillo, un crédito a TIIE más seis puntos de un millón de pesos pagaba mensualmente siete mil 850 pesos de intereses en diciembre de 2015. Este mes paga 10 mil 958 pesos. Es decir, se encareció en 39 por ciento en este ciclo alcista.

Claro que si la tasa fuera de TIIE más 20, como sucede en algunas tarjetas de crédito, por ejemplo, el alza sería de 15 por ciento.

La buena noticia es que en las minutas de la Junta de Gobierno que ayer se dieron a conocer ya se discute la posibilidad de que se esté llegando al final de este ciclo alcista de las tasas de interés, incluso aunque la Reserva Federal todavía eleve los réditos en un par de veces en este año.

En el documento que ayer conocimos, los integrantes de la Junta del Banxico hablan de la desconexión que de facto ya ocurrió entre las políticas monetarias de México y de Estados Unidos, y de la que parcialmente ya se percibe en el comportamiento de las dos economías.

Un ejemplo es lo que pasó en el primer trimestre del año, cuando la economía mexicana logró un crecimiento de 2.6 por ciento anual, con cifras desestacionalizadas, el más elevado en año y medio, y la de Estados Unidos creció en 2.0 por ciento (con el mismo criterio de comparativo anual).

No hay certeza de que hayamos salido de la etapa más complicada de la incertidumbre y turbulencia financiera. Hay riesgos que persisten. Pero, por lo menos, la que despertaba temor en el arranque del año, se ha contenido.

Hoy parece que las locuras de Trump apuntan a otros ámbitos, como los temas ambientales, pues ahora parece que piensa que Pittsburgh y París se encuentran en planetas diferentes… .

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