Opinión

Lineamientos para un programa de ajuste económico

 
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Donald Trump (Reuters)

El gobierno de Trump es un shock externo negativo para la economía mexicana, ya que ha anunciado que renegociará o cancelará el Tratado de Libre Comercio, así como impondrá aranceles más elevados a nuestras exportaciones hacia los Estados Unidos. Esto significa que se reducen los flujos de divisas hacia México, tanto por menores exportaciones como por disminución en las inversiones extranjeras en nuestro país, al dificultarles el acceso al mercado más grande del mundo. Ya el gobierno mexicano dio a conocer los principales puntos de su estrategia de negociación, la cual iniciará en los siguientes días, para reducir el impacto negativo de la misma.

Independientemente de los resultados y duración de estas negociaciones, en el presente ya se tiene un impacto negativo en la economía mexicana, que se manifiesta como deterioro del tipo de cambio, impacto negativo en las finanzas públicas por un mayor servicio de la deuda gubernamental y costo de las importaciones de los energéticos, mayores presiones inflacionarias y deterioro en las expectativas empresariales, lo que reduce las inversiones privadas.

Debido al menor ingreso de dólares hacia el país, se eleva el precio del dólar en el mercado cambiario, como sucede con cualquier otra mercancía en que se reduzca la oferta de la misma y se mantenga la misma cantidad demandada. Lo mismo ocurre en el mercado de los aguacates o de los jitomates, de los televisores y de los dólares.

Para evitar un mayor deterioro de la situación económica, que impacte al empleo y al ingreso de la población de manera considerable, se tiene que llevar a cabo un programa económico de estabilización. Entre los principales objetivos del mismo debe procurar un proceso ordenado del ajuste en el tipo de cambio (el cual es inevitable) y su menor traslado a inflación. Además, se debe tomar en cuenta que la modificación en el tipo de cambio real deberá de propiciar un traslado del sistema productivo hacia la sustitución de importaciones, debido al mayor costo de éstas. En la medida en que este sea rápido y terso, se logrará el ajuste de manera más rápida.

Para estabilizar al tipo de cambio se deben obtener divisas de otras fuentes (lo cual es imposible en el muy corto plazo, pero muy deseable en el mediano y largo plazos) y una reducción en la demanda interna por divisas. En la medida en que no se pueda lograr este objetivo, es imposible poder obtener los demás, como son la estabilidad de precios y el empleo, por lo cual es prioritaria la estabilidad cambiaria.

Un mecanismo para lograrlo es mantener reducida la cantidad de liquidez en la economía, lo que reduce las compras de divisas y estabiliza su precio. Esto se puede lograr por medio de diversos mecanismos como son reducir el gasto público, elevar las tasas internas de interés, evitar incrementos exagerados de los salarios por arriba de la productividad y reducir el déficit fiscal.

Por otro lado, se deben crear condiciones que favorezcan la entrada de divisas hacia el país, como son los diversos esquemas de retorno de capitales hacia México, fortalecer y promover el turismo de extranjeros y apoyar a los sectores productivos que produzcan bienes que se importan de manera importante.

El problema de estos programas de estabilización, que reducen la liquidez para bajar la demanda por divisas, es que también reducen el consumo de otros bienes y servicios, afectando la producción nacional y el empleo. La clave para evitar que perjudique el crecimiento es lograr sustituir las importaciones por producción interna.

Como podrán darse cuenta, en el país se están siguiendo varios de los mecanismos para lograr la estabilidad de la economía e impedir una situación más grave en el futuro, aunque tienen un costo en el presente.

Correo: benito.solis@solidea.com.mx

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