Opinión

#Ley3de3, ¿cacería de brujas?

 
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Ley 3de3. (www.correosonorense.com)

El coordinador de la bancada del PRI en el Senado sostuvo recientemente que algunos aspectos de la iniciativa que crearía la #Ley3de3 convertirían esto en una “cacería de brujas”. La frase empleada por el senador llama la atención por la imprecisión de su uso: un significado atribuible a esa frase podría tomarse del macartismo, el episodio de “cacería de brujas” más notable del siglo XX que, según Dictionary.com, se define como “la práctica de imputar acusaciones falsas (...) a fin de restringir el disenso y la crítica política”.

Paradójicamente, la #Ley3de3 es una iniciativa ciudadana que busca exactamente lo contrario. En primer lugar, es un impulso de una sociedad organizada inconforme con los efectos corrosivos que tienen la impunidad y la corrupción en México. Organismos nacionales e internacionales como el World Economic Forum calculan el costo de la misma en 9.0 por ciento del PIB nacional –un monto mayor a economías como Ecuador, Guatemala y Panamá.

En segundo lugar, la #Ley3de3 puede interpretarse como la crítica política de una sociedad cansada de esperar que las promesas de las alternativas electorales se materialicen. Los gobiernos que han tenido mandatos claros de combatir la corrupción han sido ineficaces. El ejemplo más célebre de ese fracaso es el gobierno de Vicente Fox, que incumplió su promesa de acabar con la corrupción y de atrapar a “los peces gordos” –metáfora del castigo ejemplar a políticos corruptos de alto perfil; de la misma manera, ningún partido político puede jactarse de que los gobiernos emanados de ellos se han caracterizado por la integridad.

Calificar la iniciativa de la #Ley3de3 suscrita por cientos de miles de mexicanos como un acto de revancha y censura ciudadana contra los políticos refleja una desconexión con la realidad; en todo caso, es un esfuerzo de la sociedad organizada para cazar a los enemigos públicos número uno en el país, la impunidad y la corrupción.

Twitter: @gustavo_gilr

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