Opinión

Levantón en Vallarta: asunto entre particulares

   
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Pesquisa. La policía resguarda el restaurante La Leche, en Puerto Vallarta.

Dicen los que saben de esas materias que fueron ya liberadas las personas levantadas en el restaurante La Leche, en Puerto Vallarta.
Los que saben son periodistas, que quede claro. Los que quién sabe si saben son las autoridades, estatales y federales, que a lo largo de una semana no dieron pie con bola en este evento. A las autoridades municipales no vale la pena ni mencionarlas.

Una de las características de Puerto Vallarta es que no es un lugar de fácil acceso. Sus carreteras son, por decir lo menos, escasas, estrechas y sinuosas. La costera número 200 es de un solo carril por sentido. Y aunque desde hace algunos años se trazó una salida hacia Guadalajara por el Este –la 544–, esa vía es igualmente modesta y a menudo es afectada por derrumbes.

En otras palabras, cero autopistas para huir en estampida, como pensaría cualquiera que querrían hacer aquellos que consumaran un plagio colectivo. Rumbo al Norte a partir de la conurbada Bucerías (media hora) esperan un retén en La Cruz de Huanacaxtle y curvas. Rumbo al Sur, lo mismo: cero vía rápida. Y de la problemática de moverse dentro de Vallarta, con sus calles empedradas y apenas un libramiento, ni hablar.

Pensando en la huida también existen, claro está, las opciones de salir por mar (¿!) y por aire, opción de la que Héctor de Mauleón ya ha dado algunas pistas.

Puig la semana pasada se preguntaba cómo es que en temporada alta se pasean narcos por Vallarta y hasta hacen cenas nada discretas sin que nadie sepa nada… nadie salvo otros narcos, claro está.

A esa interrogante deben seguir otras. ¿Nadie vio al comando huir? Qué muestran las cámaras de la tradicional Marina vallartense, donde hay una zona militar. ¿Qué las del aeropuerto?, ¿qué las del puente encima del río Ameca?, división entre Jalisco y Nayarit donde hay un retén de la Federal (estos tres sitios están en una línea de 15 kilómetros). Todo esto asumiendo que los secuestradores hayan salido rumbo al norte, a Nayarit. Si fueron al sur, hay un libramiento y/o muchas callecitas llenas de comercios y hoteles. ¿Las únicas cámaras que registraron los hechos son las del restaurante?

El tema es que ni a posteriori las autoridades fueron capaces de hacer sentir que estaban en control de la situación.

A lo largo de la semana las filtraciones fueron marcando la pauta informativa. Al punto de que importantes medios de comunicación no dudaron, ante la ausencia de una narrativa oficial y con una falta de prudencia que debería ser escandalosa, de darle categoría de fuente de información al Blog del Narco, que tuvo imágenes de las cámaras de La Leche, y sin mayor reparo las difundieron. ¿Cómo es que llegan a un sitio como ese imágenes que –supongo– sólo tenían las autoridades?

El secuestro ocurrió y, al parecer, se resolvió sin que las autoridades pudieran meter las manos. (O a lo mejor sí, pero sería inconfesable tal participación).

Así que, visto lo visto, de lo qué pasó la semana pasada lo lógico es que no sepamos más nada por la autoridad. Quizá luego un acertijo en forma de reguero de cadáveres aporte alguna pista de por qué ocurrió el levantón y cómo se negoció su término.

Es México wey, diría LordAudi, donde la autoridad no cuenta, sólo los particulares, y de estos, sólo los que tienen el poder, el de la plata, o el de las armas. Y los narcos tienen ambas. Y negocian entre ellos, sin que la autoridad se meta ni para informar.



Twitter: @SalCamarena

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