Opinión

Leña ecológica, innovación de niños oaxaqueños

 
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mujer cargando leña

Los niños en transición a la adolescencia tienen entre 14 y 17 años. Hablan con tropiezos en español pero no tienen desperdicio en el cerebro. No había escuchado hablar de esa manera a jóvenes como los involucrados en el proyecto de Leña ecológica que viven en el municipio de San Esteban Atatlahuca, Oaxaca, donde la deforestación ha sido dramática de hace varias décadas a la fecha. La población del municipio no es mayor a cinco mil habitantes.

Son estudiantes del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Oaxaca. Belen Bautista, Osvaldo Sandoval, Oralia Bautista Quiroz y Verónica Quiroz.

Su maestro de física les pidió que encontraran solución a un problema grave en la comunidad: la tala de árboles y la sobreexistencia de aserrín que deriva de la fabricación de muebles y enseres diversos de base madera.

Los muchachos se pusieron a trabajar pensando de manera prioritaria en la necesidad de reemplazar la tala de árboles para su uso como combustible. Estudiaron cómo se logra producir fuego.

Luego de meses de trabajo y ensayos consiguieron un producto que ellos llaman Leña ecológica y que presentaron durante la Expo Emprendedores Tecnológicos 2015, organizado por el Instituto Tecnológico de Tlaxiaco, donde el proyecto recibió el primer lugar.

En automático procedieron estímulos de la subsecretaría de Desarrollo Empresaria que encabeza Ángel Hernández Sibaja. Los muchachos se fueron a presentar su producto a la Expo Pyme 2015 en Huajuapan de León.

Los muchachos articulan perfectamente su discurso: los jóvenes de su edad en otras ciudades tienen prioridad en las redes sociales y en Facebook, mientras que ellos tienen que concentrarse en resolver los graves problemas que viven sus comunidades.

La Leña ecológica tiene aserrín comprimido mezclado con papel de desperdicio y sin uso de diésel, lo que evita mucha emisión de componentes contaminantes al medio ambiente.

Se trata de una columna de cilindro con un orificio central que es componente fundamental para que el oxígeno haga su parte en el proceso de combustión.

Este cilindro de aproximadamente 40 centímetros de altura basta para hervir agua o calentar alimentos, hacer tortillas, aunque agregando otros puede hasta cocer frijoles, que es en el arte culinario de lo más tardado en conseguir.

Los muchachos, que por cierto no obtuvieron el 10 en su materia de física, ahora están iniciando su proceso de comercialización. Comenzaron en sus respectivas casas donde, dicen, “para adquirir confianza entre otras casas necesitamos demostrar que en las nuestras se usa el producto que evita contaminación y sobre todo la tala de árboles”.

Y se produce en el patio de la escuela porque no tienen un espacio dedicado al proceso productivo. Dicen que no hay prisa, que ya vendrá el momento en el que tengan que pensar en un espacio dedicado para cuando las ventas así lo exijan.

El gobierno de Oaxaca ahora se encarga de orientarlos para la obtención del registro de marca, registro del proceso productivo, y las normas de ley para que estos muchachos puedan vender primero en el estado de Oaxaca y luego en otras comunidades donde la leña sigue siendo un proceso importante para la combustión en los procesos de la cocina.

El asunto no tiene desperdicio. Son muchachos excepcionales, con un futuro prometedor si la realidad no acaba deteniéndolos y cambiándoles el rumbo.

Para comunicarse con ellos al tel 953-153-0837.

Twitter: @ETORREBLANCAJ

Correo: direccion@universopyme.com.mx

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