Opinión

Lecciones de una quiebra anunciadísima

La quiebra de Mexicana no puede pasar así como así. Debe haber lecciones que aprendamos y errores que no repitamos, desde la administración empresarial, hasta los procedimientos de concurso mercantil.

Allí le van unas que, a mi juicio, no podemos pasar por alto.

1- La administración de cualquier servicio concesionado no puede tener en mente que si las cosas salen mal, “papá gobierno” vendrá al rescate. Las decisiones que tomó la administración de Gastón Azcárraga y Manuel Borja Chico, apuntaban a dirigir la empresa hacia un desplome porque suponían que podían ganarle la partida a los sindicatos y que en uno u otro caso, si las cosas no salían bien, el gobierno no iba a dejar irse a pique a la aerolínea, como había sucedido ya en diversas ocasiones.

2- Los sindicatos llevaron las cosas al extremo, pensando que era puro rollo el discurso que decía que las condiciones laborales que exigían ponían en riesgo su fuente de trabajo. Las organizaciones sindicales decidieron estirar la liga que no creían que iba a reventar… y al final reventó. En el mundo competitivo en el que nos movemos, es cierto que a veces los costos laborales a la vieja usanza conducen a que los negocios ya no sean rentables. Nos puede gustar o no, pero es el hecho. Y, el caso de Mexicana es un ejemplo vívido de ello.

3- Los jueces que llevaron el caso de Mexicana dieron un ejemplo… de cómo no hacer las cosas. El Poder Judicial puso su parte en este tortuoso proceso y condujo a que se tardara demasiado el concurso, al punto que ni la compañía pudo preservarse en operación ni se mantuvo el valor de los activos. La incertidumbre fue la nota dominante de todo este proceso. Nadie sabía cuándo iba a terminar; nadie sabía si había ofertas serias para adquirirla; nadie sabía nada cierto. Los nuevos procedimientos en materia de concursos mercantiles, que buscaban certidumbre jurídica para todas las partes, recibieron un descalabro histórico. El próximo concurso mercantil relevante va a traer el germen de la desconfianza respecto a su desenlace.

4- Se demostró que no hay empresas indispensables. Por la razón que sea, el hecho de que una aerolínea del tamaño de Mexicana haya dejado de dar servicio, condujo a que las competidoras, nacionales y extranjeras, hayan entrado a un mercado que estaba requerido del servicio. No importa qué tan grande y tan antigua sea una empresa, quítela usted de en medio y sólo será cuestión de tiempo para que otras cubran el espacio que dejó.

Bueno, quizás lo único que falta es que si hay una acusación penal en contra del expresidente del Consejo de Mexicana, el asunto no se vaya a quedar en una “acusación testimonial”, es decir, de esas que se difunden pero que a la hora de la hora, faltan ganas para ir hasta el final.

Creo que en este penoso proceso que dejó sin trabajo a miles de personas y que nadie sabe bien a bien cuánto podrán recuperar de la liquidación que les corresponde, debe cerrarse el círculo con el ejercicio de la acción penal de aquellos que incurrieron en delitos.

Mientras tanto, estará abierto el expediente.

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