Opinión

Las ventas retoman su vuelo

 
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Walmart

Pues el motor no se apagó.

Afortunadamente, en los últimos días se renovaron los datos que nos dicen que aunque el mercado interno sí va a desacelerarse, no vamos a tener un “frenón” económico, como temíamos hace un mes.

Ayer, la ANTAD –que representa al grueso del comercio moderno– reportó un crecimiento de las ventas a tiendas comparables de 5.3 por ciento. Frente a una inflación de 2.5 por ciento, implica un crecimiento real de 2.7 por ciento.

Las departamentales encabezaron el alza, con un 6.6 por ciento, mientras que los autoservicios quedaron en 4.6 por ciento.

Frente a tasas de crecimiento, que en el primer trimestre de este año eran de 7.8 por ciento nominal y de poco más de 5 por ciento real, es claro que hay una desaceleración que se va a prolongar en el segundo semestre.

Pero, cuando tuvimos 2.9 por ciento nominal y casi cero real en mayo, se veía el riesgo de un freno mayor.

Igualmente, los datos preliminares de la balanza comercial en mayo anticipan un freno fuerte, tanto en exportaciones como en importaciones.

¿Qué es lo que explica que los primeros datos de junio muestren una resistencia a bajar?

A mi juicio, lo más importante es el crecimiento del empleo formal a junio. El dato del sexto mes del año indica un alza de 3.7 por ciento.

Hace doce meses crecía a una tasa de 4.4 por ciento, lo que implica que sí hay una reducción del ritmo del empleo formal.

Sin embargo, el crecimiento de 3.7 por ciento es sustancialmente superior al del PIB. Se trate de empleos nuevos o de formalización de los que ya existían, el empleo formal tiende a la bancarización y más y más personas se convierten en usuarios del crédito.

Y resulta que el crédito al consumo crece a una tasa real de 9.2 por ciento, que multiplica por más de 3 veces el crecimiento de la economía.

Y, en otro segmento, las remesas explican que el consumo mantenga el aliento.

En mayo, el crecimiento de los ingresos en dólares por remesas creció en 13 por ciento a tasa anual, lo que significa que en pesos, el alza es de más de 30 por ciento.

Y, los estudios hechos indican que el grueso de las remesas se utiliza para el consumo, no para invertir.

¿Qué nos anticipan estas tendencias?

Respecto a previsiones que habíamos hecho en este espacio, quizás un crecimiento ligeramente mayor, pero sin duda confirma que el ritmo del segundo semestre va a ser inferior al del primero.

Mientras que en la primera mitad del 2016 tendremos un crecimiento de la economía que estará en alrededor de 2.5 por ciento, lo más probable es que en la segunda mitad del año, esté en 2.0 por ciento o ligeramente abajo quizás.

Será de utilidad para trazar con más precisión las perspectivas del segundo semestre tras conocer lo que la Junta de Gobierno del Banco de México discutió cuando determinó incrementar en medio punto porcentual las tasas. Esto se sabrá el jueves con la publicación de las minutas.

Hay que reiterar lo dicho aquí una y otra vez: es muy bajo el ritmo de crecimiento respecto a lo que requerimos, pero no está nada mal si vemos el panorama internacional.

Twitter:@E_Q_

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