Opinión

Las Ventas, catedral del toreo


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Plaza de Las Ventas

Salir por la Puerta Grande de la Plaza de Las Ventas, en Madrid, puede significar (si todo se alinea correctamente) un cambio trascendental para cualquier torero. Si alguno es capaz de triunfar en Madrid y mantener ese nivel una tarde y otra también durante la temporada, el sueño de convertirse en figura del toreo se hace más factible.

A principios del siglo XX, Joselito —máxima figura al lado de Belmonte— tuvo la idea de que Madrid necesitaba una plaza de toros más grande. En 1918, la diputación de Madrid compró un terreno en las llamadas Ventas del Espíritu Santo —de ahí su nombre—, junto a los barrancos del arroyo del Abroñigal. El anuncio de la nueva ubicación, en el extrarradio de la capital junto a míseras casas y sobre el camino que lleva al cementerio de La Almudena, suscitó algunas críticas. El solar fue adquirido a la familia Jardón, que se quedó con la gestión de la futura plaza de toros por un periodo de 50 años.

Las obras comenzaron en 1922 bajo la dirección de los arquitectos José Espeliú y Manuel Muñoz Monasterio, con un presupuesto de siete millones y medio de pesetas (45 mil euros). En 1931 se inauguró la Monumental de Madrid, la plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo, aún sin terminar.

Comenzó la historia y dio inicio la gestación de una afición estricta, conocedora y capaz de proyectar a un torero a la luna o de intentar denigrar la categoría de las figuras del momento.

El año 1947 marcó el inicio del verdadero peso taurino de Las Ventas; el empresario Livino Stuyck creó la Feria de San Isidro, dando corridas seguidas y ofreciendo un abono a los aficionados para de esa manera asegurar la venta de la gran mayoría de las entradas en todas las tardes.

Sin duda, la importancia de las plazas de toros la da el toro que se juega en sus festejos. En este sentido Madrid ha tenido excesos en el tamaño de los toros, lo que es perjudicial para el juego que estos den en el ruedo, ya que por muchos años se sacó de tipo al toro, exigiendo tal volumen en kilos y pitones (fuese del encaste que fuese) que el animal no podía rendir durante la lidia. En los últimos años, Taurodelta, empresa de la familia Chopera, ha logrado lidiar un toro en Madrid que sigue siendo imponente, pero que conserva las hechuras y fenotipo de cada encaste, lo que ha provocado que un mayor número de toros embista y por ende un mayor número de toreros triunfe, que la gente disfrute de un espectáculo que al final de cuentas es una fiesta cuyo objetivo es generar emoción por la vía del peligro y el camino del arte.

Para que usted se dé una idea, en Las Ventas se habrán llevado a cabo 62 festejos en 2015; a la fecha han sido 60 festejos, quedando pendientes una novillada el próximo domingo 11 y una corrida el lunes 12, donde actuará el tijuanense Alejandro Amaya al lado de Iván Vicente y Javier Jiménez ante toros de Martín Lorca; habrán actuado 62 matadores de toros de seis países distintos, 42 novilleros y 10 rejoneadores; y 77 ganaderías habrán lidiado en el año 234 toros y 120 novillos; aparte de esto se llevó a cabo la final del certamen Camino a las Ventas, donde alumnos de cuatro escuelas taurinas distintas concursan para darse a conocer e iniciar su carrera como novilleros.
Los precios para ir a los toros varían entre 2.20 la entrada más económica en una novillada, hasta 147.50 euros la barrera más cara en corrida de toros; precio de taquilla, ya la reventa puede ser otra historia. A los tendidos de Las Ventas les caben 23 mil 798 espectadores. En mayo se le denomina a San Isidro “El Mundial del Toreo” y ofrece una derrama económica inmensa a la ciudad de Madrid: alrededor de 54.7 millones de euros.

Taurodelta no sólo se enfoca en los festejos, sino también en la promoción cultural y turística de la tauromaquia. Este año se llevaron a cabo 44 eventos culturales dentro de la aulas interiores de la plaza, que además cuenta con un museo situado en el Patio de Caballos, que ofrece a sus visitantes un conjunto coherente y atractivo de la historia del toreo y de su relevancia en la historia de España y de su cultura. Las obras de mejora han supuesto una renovación absoluta. Grabados de la tauromaquia de Goya o vestidos de toreros del siglo XX son algunos de los materiales expuestos. Actualmente el museo no se puede visitar debido a las mencionadas obras de mejora y ampliación.

En Las Ventas Tour, durante la visita se recorre el coso, su callejón, puertas, corrales y chiqueros, dando al visitante una completa y clara visión desde el punto de vista del público, toro y torero para comprender de una manera global la fiesta. Cuenta con audioguías en ocho diferentes idiomas.

La revista Taurodelta se edita ocho veces al año y contribuye a la correcta difusión de la cultura taurina y del espectáculo.
Por todo esto, su historia, solera y trascendencia, Las Ventas de Madrid es considerada La Catedral del Toreo.

Twitter: @rafaelcue

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