Opinión

Las riendas

    
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Agustin Cartens, gobernador del Banco de México. (Eladio Ortíz)

Una frase muy usada en economía es que la política monetaria es como las cuerdas: sirve para jalar, pero no para empujar. Es decir, funciona como las riendas de los caballos. Se puede detener al caballo jalando la rienda, pero no se puede lanzarlo al galope nomás soltando. Hay que usar otras herramientas: piernas, espuelas, fuste, según sea el animal.

Bueno, lo que ha hecho el Banco de México la semana pasada es jalarle la rienda al animal. Es decir, apretar el mercado de dinero para evitar que excesos de gasto nos compliquen la vida. Uno podría pensar que con la economía creciendo apenas a 2.0 por ciento, eso de jalar la rienda no es buena idea, pero como hemos visto en los días pasados, este bajo crecimiento no refleja adecuadamente lo que pasa en la economía. Lo que causa ese bajo nivel es esencialmente la industria, que reacciona a lo que pasa en la industria estadounidense, más que a nuestros mercados, debido a la elevada integración que tenemos. Y la industria vecina se contrae porque el dólar se ha fortalecido, y venden menos. Aunque no nos ha pegado tan duro (como a China o Canadá), el dólar fuerte se refleja en esa contracción industrial.

Pero tanto el empleo como el consumo en México crecen. Y este segundo indicador ha crecido muy fuerte, en parte impulsado por crédito, en parte por el mayor empleo, y en parte por las remesas que son altas en dólares y muy elevadas al convertirlas en pesos. Esa demanda es la que puede convertirse en un problema, y el Banco de México no quiere verlo, de forma que jala la rienda y espera que gastemos menos. Creo que así será.

Por otro lado, el alza en tasas puede ayudar un poco a serenar los mercados financieros, aunque ya sabemos que éstos son globales, e inmensos, de forma que el Banco de México no puede actuar contra ellos. Pero digamos que el alza no daña, al menos, y puede ayudar un poco.

En donde sí pega esta mayor tasa de interés es en el financiamiento del gobierno. Ya hemos comentado muchas veces que el único riesgo importante que enfrenta la economía mexicana es la velocidad a la que se ha incrementado la deuda del gobierno. No estamos todavía en un nivel peligroso, pero lo estaremos en tres años, si no se modera antes este comportamiento. El alza en tasas reduce el margen de maniobra del gobierno, porque le eleva sus costos. Y si ya de por sí traía déficit, con la tasa más alta ese déficit será mayor. Tengo la impresión de que por eso subieron el precio de gasolinas y diésel, para reducir un poco el déficit aplicando el impuesto más fácil y rápido que tienen. También están aplicando el recorte presupuestal en serio, a diferencia de los anuncios de los dos años pasados, que no se reflejaron en las cuentas públicas. Nomás era plática. Ahora ya se acabó el tiempo de platicar, como creo que dijeron en otro tema.

Es de la mayor importancia que México mantenga una política fiscal y monetaria responsable. Del lado monetario el jalón de riendas es adecuado, y seguramente le seguirán jalando conforme se necesite. Del lado fiscal necesitamos que el Presupuesto del próximo año no tenga déficit primario. No sé si quieran seguir con su idea de no mover impuestos, pero si es así, entonces tendrán que apretar en serio el gasto. Vuelvo a insistir en que hay dos lugares para ello: Pemex y los gobiernos estatales. Un plan serio en ambos lados sería una excelente noticia para inversionistas, pero sobre todo para todos los demás, es decir, nosotros.

Profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter: @macariomx

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