Opinión

Las paradojas de la percepción

 
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ME. Las paradojas de la percepción.

Mi empresa está bien, pero el país está mal. Esa es la conclusión que vuelve a manifestarse en febrero, tras la publicación de los indicadores de opinión empresarial por parte del Inegi y del Banco de México.

Ya se la hemos comentado antes, pero veamos qué nos dicen los datos actuales.

Por ejemplo, exploremos las opiniones del sector manufacturero.

Cuando se interroga a los empresarios respecto a la situación económica presente del país, la califican en 43.01 en un índice en el que los valores arriba de 50 reflejan optimismo y los que están por abajo, pesimismo.

Pero, al hablar sobre la situación actual de la empresa, los empresarios le dan una calificación de 52.42 puntos, y se ubican en la zona de optimismo.

Al ver hacia el futuro, le ponen a la expectativa económica del país un nivel de 49.41, todavía ligeramente pesimista. Pero califican con gran optimismo, de 57.34, la situación futura de la empresa.

¿Cómo puede ser posible que a las empresas les vaya bien y tengan mejores perspectivas si dicen que al país le está yendo mal (en la percepción empresarial) y se mantiene un cierto pesimismo respecto al futuro?

Este contraste no es nuevo. Durante los primeros ocho meses de la administración del presidente Peña se mantuvo una visión optimista del presente del país, pero desde agosto de 2013 y hasta ahora ha predominado el pesimismo cuando se mira la perspectiva macroeconómica.

El futuro de la economía, sin embargo, se vio con optimismo hasta julio del año pasado, y a partir de entonces, con más frecuencia ha aparecido el pesimismo respecto al futuro macroeconómico.

Lo curioso es que, aunque se ha moderado, el optimismo respecto a la situación de la propia empresa, en el presente y en el futuro, prevalece.

Algo está pasando con la forma en que los empresarios miran al país.

En mi opinión, tras la aprobación de las reformas y los primeros pasos para su instrumentación ha venido un desencanto, cada vez más generalizado.

Hasta el año pasado el presente se veía mal pero se percibía la esperanza de un mejor futuro.

Hoy ya no se ve así.

Aun en el sector comercio, que ha crecido como pocos en los últimos meses, prevalece la visión de que la situación de la economía nacional es muy mala, y se califica con 36.74, muy por debajo de la frontera del pesimismo. Pero la situación presente de las empresas de este sector obtiene una nota de 52.57, y de 63.54 cómo se ve el futuro de la unidad económica, es decir, con gran optimismo.

Hay una narrativa que se percibe en reuniones de empresarios, en foros, en las cámaras de comercio e industria, de lamento y queja: que si el dólar o la inseguridad o la corrupción, entre muchos factores.

Pero esa visión quejumbrosa cambia cuando se pregunta por la situación específica de cada negocio, en donde la visión que domina es que las cosas están mejor y se pondrán aún mejor.

¿Cómo lograr que la visión micro se generalice a la percepción macro?

No es una tarea fácil pero en la visión que hay respecto a las empresas están los elementos que pueden cambiar el estado de ánimo y propiciar que en medio del complicado entorno internacional, por optimistas decisiones de inversión, la economía mexicana mantenga un desempeño razonablemente positivo.

Twitter: @E_Q_

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