Opinión

Las implicaciones de la caída del petróleo

Vaya susto es el que está dando el precio del petróleo. Muy pocos hubieran apostado a que la mezcla mexicana estuviera a menos de 70 dólares por barril, como ayer ocurrió.

Sobre esta base, es conveniente saber cuáles pueden ser las implicaciones, sobre todo si tras la reunión de la OPEP el jueves, se confirma un escenario de mediano plazo con precios bajos.

Van las siguientes consideraciones.

1.- En 2015, el área menos vulnerable es directamente la de las finanzas públicas. En función de las coberturas adquiridas para asegurar los ingresos relacionados con un precio de 76 dólares por barril y de los fondos que podrían cubrir los tres dólares adicionales, no es necesario hacer ajustes al Presupuesto de Egresos. Subrayo “directamente” porque podría haber implicaciones de segundo orden que deben tomarse en cuenta.

2.- El impacto negativo más importante en 2015 sería sobre el valor de la producción de hidrocarburos. Ya en este 2014, hasta el tercer trimestre hay una caída de 1.1 por ciento del PIB de las actividades extractivas, mayormente explicada por la baja tanto de la producción como del precio del crudo. Y tome en cuenta que el precio promedio del año hasta septiembre fue de 93.77 dólares por barril y hasta noviembre podría llegar quizás a cerca de 90 dólares. Es decir, el impacto no se ha resentido de manera drástica en los promedios del año. Para 2015 –de proseguir las tendencias actuales– el golpe sería mucho mayor.

3.-
La caída del valor de la actividad extractiva impactaría a su vez en el PIB, por lo que de seguir abajo el precio del crudo podríamos tener un menor crecimiento al estimado, salvo que sea compensado por una mayor alza de otros sectores. Pero si no fuera así, entonces sí podría haber un impacto en la recaudación, ya que ante un ritmo económico más débil también la captación tributaria podría quedarse más abajo.

Que pudiera haber recortes o no, dependería de la magnitud y duración de ese descenso.

4.- Hay un impacto positivo para 2015, por lo menos. Los precios de la gasolina en Estados Unidos están en el punto más bajo desde octubre de 2010. Esto significa que el gasto que los consumidores tienen que destinar a combustibles es más bajo y por lo tanto quedan más recursos para gastarlos en otros propósitos, lo que podría incentivar la demanda y acelerar el crecimiento de la economía norteamericana. Por cierto, también se abaratará la gasolina que México importa.

5.- Los precios más bajos del crudo –como le hemos comentado– también podrían impactar en los proyectos de shale gas y aguas profundas si se percibe que seguirán así por un tiempo largo, ya que inevitablemente bajarán la rentabilidad de los proyectos de inversión y por lo tanto, se realizarán sólo los que implican un menor riesgo. Esto podría aumentar también al precio del gas natural en Norteamérica si dejan de operar pequeñas empresas y baja la oferta.

Hay muchos impactos en diversas direcciones. Próximamente regresaremos a este tema.

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