Opinión

Las Energías Renovables –
Energía para un futuro sustentable

Embajador de la Unión Europea Andrew Standley y el Embajador de Alemania Viktor Elbling, junto con los Embajadores de los Estados Miembros de la Unión Europea acreditados en México
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energía eólica

Para la Unión Europea y sus Estados miembros, las Energías Renovables (ER) y el ahorro de energía son temas fundamentales para combatir el cambio climático y promover el desarrollo sustentable. Este mismo año, en la COP21 sobre el Cambio Climático en París, se decidirá si habrá un nuevo acuerdo vinculante que defina un marco normativo actualizado en materia de mitigación de Gases de Efecto Invernadero (GEI).

Con un ambicioso objetivo en mente, en la Unión Europea nos hemos comprometido de manera vinculante a reducir en el 2030 en un 40% la emisión de GEI con relación a los niveles registrados en 1990. Adicionalmente, buscamos aumentar el uso de las energías renovables al menos en un 27%, así como incrementar la eficiencia energética en un porcentaje similar, como parte de las Intenciones de Contribuciones Determinadas Nacionalmente (INDC) y con vistas hacia las negociaciones de la COP21.

Junto con la Unión Europea, Suiza y Noruega, México ha sido uno de los primeros países, y el primer país emergente, en dar a conocer sus INDC. México ha fijado metas muy ambiciosas en la promoción de las ER y la mitigación de las emisiones de GEI. Esto es digno de apreciación global, ya que se comprometió en reducir en un 22% sus emisiones hasta 2030 en comparación con lo que hubiera sucedido sin estas medidas.

En dicho contexto, las ER son sumamente importantes. Y es que las Energías Renovables no sólo contribuyen a reducir emisiones de GEI, sino que, además, reducen la dependencia de los recursos combustibles, como el petróleo o el gas. Aparte de promover la sustentabilidad ambiental, las ER impulsan la innovación y el desarrollo de la economía verde.

Cabe destacar que en la UE, el sector de las ER ha dado empleo a más de 1 millón de personas y ha traído ganancias por 130 mil millones de euros. No cabe duda que las ER contribuyen de manera significativa a reducir nuestra dependencia energética y a su vez a establecer una Europa más competitiva y con mayor crecimiento y empleo.

En 2014, hasta un 15% de la energía consumida por la Unión Europea procedió de las ER, lo cual representa casi el doble de la cuota del aporte de las ER registrada en 2004 (8.3%). Esta evolución hacia las ER ha tenido como consecuencia un gran avance tecnológico, gracias al cual se ha aumentado también su rentabilidad. Por ejemplo, el costo de instalación de energía eólica en varios países de la Unión Europea se redujo en un 50% en los últimos veinte años, logrando que estas tecnologías sean tan competitivas como cualquier otra fuente, incluidos los combustibles fósiles. Consecuentemente, ha sido posible la expansión global de estas tecnologías.

Aun así, el Estado tiene todavía un papel preponderante en la promoción de las ER. Por un lado, es necesario un marco regulatorio favorable para las ER que les permita tener acceso a la red eléctrica y provea de certidumbre a inversionistas y desarrolladores. Por otro lado, al menos en un principio, se necesitan programas de apoyo gubernamental para poder entrar en un mercado dominado por la generación de energía tradicional. En este contexto, la creación de un mercado de certificados verdes será sin duda un componente esencial de la reforma energética en la promoción del desarrollo de las ER en México. Asimismo, es esencial el acceso al financiamiento a través de la banca al desarrollo, al tiempo que se promueve la participación del sector financiero privado a través de mecanismos innovadores que permitan transmitir a la banca y otros actores financieros, que invertir en ER es un negocio redituable.

México está caminando hacia una transición energética. Las características geográficas favorables podrían proporcionar las condiciones necesarias para convertirlo en un líder de generación de ER. La generación de hidroelectricidad ya representa el 18% de la capacidad de generación eléctrica instalada en México y el 79% de su capacidad instalada de generación eléctrica renovable. El 90% del territorio mexicano presenta una alta irradiación solar debido a que el país se ubica en el cinturón solar pero ahora Mexico explota menos de 1% del potencial fotovoltaico total del país.

En energía geotérmica, México ocupa ya el cuarto lugar a nivel mundial en capacidad instalada, y una ley específica consiguió atraer el interés de varios inversionistas. La biomasa es otra área donde hay un gran potencial de incrementar el aprovechamiento de esta fuente de energía, debido a las condiciones favorables que existen aquí. En algunas zonas del país, el capital eólico es de lo más altos a nivel global. Cabe destacar que varias empresas europeas han instalado parques de energía eólica en México.

México podría aprovechar más estas condiciones favorables para lograr un balance energético más sustentable y equilibrado que no dependa sólo de una fuente. Esto iría en beneficio del medio ambiente, y también ofrecería una mayor estabilidad económica y social trayendo ventajas competitivas para los países que decidan emprender esta transición.
Mirando hacia el futuro, resulta inconcebible imaginar una economía sustentable e innovadora del siglo 21 sin una contribución más importante de las ER.