Opinión

Las dudas (y las perlas)
del Presupuesto

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paquete 2016

El Paquete Económico que propone el gobierno para 2016 se caracteriza por una previsión del entorno macroeconómico moderadamente optimista; cambios marginales en la política tributaria; y una contención del gasto y del déficit públicos, pero con las mismas inercias presupuestales que en años anteriores.

En la proyección de las variables económicas para el año próximo no hubo sorpresas. Un precio de la mezcla mexicana del petróleo de 50 dólares por barril, nivel similar al costo de las coberturas adquiridas, que en esta ocasión difícilmente la Cámara de Diputados podrá ajustar al alza para incrementar, en el papel, los ingresos y con ello generar mayor holgura en el gasto público, como ha ocurrido en los últimos años. Donde sí pueden existir márgenes es en el tipo de cambio, ya que el Paquete propuesto por el Ejecutivo lo ubica en 15.90 pesos por dólar en promedio para 2016, lo que parecería relativamente bajo a la luz de los niveles que se han observado en las últimas semanas y del consenso de las estimaciones de esta variable que lo sitúan en torno a 17 pesos por dólar. Buena cancha para aumentar los ingresos y el gasto del sector público.

El crecimiento proyectado del PIB para el año próximo (entre 2.6 y 3.6 por ciento) también abre márgenes para las finanzas públicas; sin embargo, lo más factible es que se ubique por debajo del mínimo de ese rango, lo que sobreestima el aumento de los ingresos públicos. En este sentido, otro buen deseo gubernamental es la estimación de la inversión extranjera directa, que aumentaría de 25 mil a 30 mil millones de dólares entre 2015 y 2016, sin una causa clara que lo explique.

Por el lado de ingresos, hasta ahora el gobierno ha contenido las presiones del sector privado y del Partido Acción Nacional para “revisar” la reforma fiscal; en particular, restablecer la depreciación acelerada de la inversión –que sólo aplicará para las Pymes y para empresas en energía e infraestructura de comunicaciones— y eliminar los topes a la deducción de prestaciones y gastos de la seguridad social. Habrá que ver si aguanta el embate en el Legislativo, ya que la interpretación no alejada de la realidad de que la reforma fiscal fue, y sigue siendo, un obstáculo para el crecimiento ya es generalizada.

Otro tema materia de discusión será el precio de las gasolinas. La propuesta de adelantar la liberación de precios originalmente prevista para 2018 se ha interpretado como que los precios disminuirán a partir de enero del año que entra, en la medida que existe un diferencial importante con los prevalecientes en Estados Unidos; sin embargo, el planteamiento específico es que “el precio máximo de las gasolinas comience a fluctuar de forma consistente con sus precios de referencia internacional”, lo cual no necesariamente implica que el precio de mercado o efectivo disminuya, ni que Pemex (que seguirá siendo el único oferente) lo aplique. Sería deseable que Hacienda aclare el esquema a detalle para no levantar falsas expectativas (y, de paso, enojar aún más a la población).

Sin duda las mayores “perlas” del paquete están por el lado del gasto. Como se anticipaba, se presenta un Presupuesto de Egresos que de “base cero” no tiene nada; se fusionaron algunos programas y se eliminaron otros, pero ningún cambio de fondo en la estructura presupuestal. Además, se recurre al viejo expediente de reducir marginalmente los gastos de operación (1.0 por ciento en términos reales) y sustancialmente los de inversión (21 por ciento), sobre todo los de las “nuevas” empresas productivas del Estado, que de nuevas sólo tienen el titulo, ya que Hacienda les sigue controlando el presupuesto y recortando la inversión igual que en el pasado.

Por otra parte, los incrementos de presupuesto a los denominados ramos autónomos (Legislativo, Judicial y algunos organismos) son de escándalo y, aunque a tasa menores, la deuda pública seguirá en aumento, entre otros temas. Ya habrá tiempo de comentarlos conforme se vaya dando la discusión en el Congreso.

Correo: mruizfunes@gmail.com

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