Opinión

Las dos caras del crédito bancario en 2014

En este año, el crédito bancario al sector privado se expandió cerca de 8.0 por ciento nominal respecto a 2013, según datos preliminares de la Asociación de Bancos de México (ABM).

La cifra contrasta muy favorablemente con el crecimiento de la economía mexicana, que según el consenso de analistas en la encuesta de Banco de México será de 2.2 por ciento anual.

Esto quiere decir que el ritmo de avance de la cartera crediticia volvió a triplicar el crecimiento del PIB, como lo hizo en 2013.

Sin embargo, el lento dinamismo de la economía en 2014 repercutió negativamente en el financiamiento bancario, que también se moderó.

A nivel sectorial, el crédito aumentó a diferentes velocidades en los distintos mercados, siendo el canalizado a las Pymes el que más se expandió, y el destinado al consumo el de menor dinamismo.

El crédito al consumo creció alrededor de 3.5 por ciento anual en términos nominales.

Para Luis Robles, presidente de la ABM, las cifras del segmento de consumo en este año “son regulares tirándole a malas”.

Una expresión de la debilidad del financiamiento al consumo es la facturación con tarjetas de crédito bancarias durante El Buen Fin, que sólo creció 2.7 por ciento respecto a la edición de 2013.

Incluso Banamex, uno de los principales emisores de tarjetas de crédito en México, tuvo “cero crecimiento” de su facturación en El Buen Fin de 2014.

El menor dinamismo del crédito al consumo se manifiesta especialmente en el segmento de tarjetas, en el que también se registra un mayor incremento de la morosidad.

El comportamiento de la cartera crediticia es resultado de la coyuntura económica, reflejada en el ajuste a la baja de las expectativas de crecimiento, al igual que en 2013.

Pero también es una secuela de la reforma fiscal que entró en vigor en este año y que limitó el gasto del consumidor, así como la inversión privada.

Los bancos y sus principales ejecutivos están moderadamente optimistas, pues el deterioro de las variables financieras fue muy acelerado en los últimos meses.

Para el sector financiero, lo que se ha vivido en los mercados fue un tanto sorpresivo, pero tiene que incorporarse en las expectativas de crecimiento para 2015.

El crecimiento de la economía esperado por los bancos para el año entrante va de 3.0 a 3.5 por ciento, lo que debe tener un efecto favorable en el crédito al sector privado.

Pero el resultado no será tan positivo como para observar incrementos de doble dígito en la cartera crediticia de la banca.

Lo que sí habrá es una competencia muy fuerte entre instituciones de crédito, reflejada en la alta movilidad de clientes, que obligará a los bancos a ser más eficientes en sus operaciones.

Precisamente, la tarea de los bancos para 2015 es aumentar su cartera de crédito a partir de ser más eficientes, pues los márgenes financieros en la actividad bancaria son cada vez menores.

Twitter: @VictorPiz