Opinión

Las deudas en la alternancia

 
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[La base monetaria está compuesta por los billetes y monedas en circulación/Bloomberg]  

A diferencia de los comicios de 2015, habrá alternancia en ocho de los 12 estados con elecciones de gobernador este año, con ello el PAN gobernará en siete estados más, tres en alianza con el PRD. Esta alternancia en el nivel subnacional es signo de que la población sufre, como dice la OCDE, no está contenta con sus niveles de bienestar, temen perder sus empleos incluso los burócratas, siempre amenazados con los ajustes. A los ciudadanos les duelen los malos gobiernos, que además se endeudaron de una manera irresponsable –no todos– y con poca transparencia.

No es casual que la principal promesa de los gobernadores ganadores en Veracruz, Chihuahua y Quintana Roo sea auditar la administración anterior, e incluso Yunes y Corral hablan de cárcel para sus antecesores. Ya hay procedimientos iniciados en Nuevo León, Colima e incluso en Chiapas contra funcionarios de la administración Sabines, quien persiguió con saña a Pablo Salazar. Varios secretarios de Finanzas han estado con problemas.

Un tema -que no el principal- en los cuestionamientos es el de la deuda de los estados, cuya relación promedio respecto al PIBE no pinta respecto a la federal, pero hay estados donde tanto en relación a las participaciones como respecto al PIB, es delicada. Los 12 estados, incluyendo Tlaxcala, deben 180 mil millones de pesos, una tercera parte de la total.

De los 12, destacan las de Chihuahua con 42 mil 176 millones de pesos, 8.3 por ciento del PIBE y 212.4 por ciento en relación a sus participaciones; Veracruz con 45 mil 776 millones de pesos, esto es 4.7 por ciento de su PIBE y 124.5 del Ramo 28; y Quintana Roo con 22 mil 542 millones, 8.1 por ciento de su PIBE y 251 por ciento respecto de sus participaciones. En el excelente trabajo que publicó EL FINANCIERO esta semana, se calcula el incremento de 2004 a la fecha, muy útil, pero para juzgar a los gobernadores que se van, vale la pena calcular el incremento de 2010 a 2016, así como el último año del gobierno anterior a ellos:

- Quintana Roo partió de 12 mil y deja 22.3 mil millones, pero hay que destacar que González Canto contrató ocho mil millones en 2010, triplicando la que tenía en 2009. El joven Borge casi la duplica.

- Fidel Herrera duplica en 2010 la deuda de Veracruz, al pasar de 11 mil 692 millones en 2009, a 25 mil 716 que recibe Javier Duarte, que fue su subsecretario de Egresos y secretario de Finanzas. Este gobernador tan cuestionado por la violencia, corrupción, opacidad, casi la duplica.

- Chihuahua es el que incrementa más el porcentaje, cerca de 200 por ciento; en efecto, recibe de Reyes Baeza 15 mil millones y deja 42 mil 176 millones.

- Zacatecas es un caso interesante, ya que el actual gobierno llegó a endeudarse, cuestionando a su antecesora Amalia García, que le dejó una deuda de 816 millones, pero el actual gobernador deja una deuda de ocho mil 23, casi 10 veces más.

- En Oaxaca Gabino Cué recibe una deuda de cinco mil 520 millones y deja 12 mil 757; sin embargo los mil 800 millones de los PPS de las ciudades administrativas no los sumaron, cuatro mil millones corresponden a los bonos cupón cero para la aportación estatal al Fonden.

Claro, sólo estamos hablando de la deuda bancaria y bursátil, no incluyen los PPS.

Los bien portados son Aguascalientes, Durango, Hidalgo y Puebla, cuatro buenos gobiernos; sin embargo dos perdieron, como fue el caso de Querétaro en 2009.

Tlaxcala es una belleza, ya que su Constitución prohíbe la deuda a más de un año, pero que diga Mariano González Zarur qué pasivos con proveedores locales recibió, y sobre todo cuánto dejará, lo que preocupa ya a su sucesor.

Pero la deuda no es la causa principal de la alternancia, el problema es la corrupción, la frivolidad, la ineficiencia, la ineptitud, la opacidad y el desparpajo de algunos de ellos.

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