Opinión

Las cinco páginas
de la ley anti-Slim

Leía ayer la iniciativa que envió el Ejecutivo al Senado para la ley de telecomunicaciones cuando caí en cuenta que el tema que más trabajo le costó justificar a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes fue el de la interconexión. La iniciativa desglosa en cinco páginas su justificación para asestarle una regulación asimétrica a Telmex/Telcel.

Pero la conclusión tenía que llegar, y efectivamente llega en la Pag. 26, en la que se plantea algo adverso a los intereses de Carlos Slim:
“…mientras exista una considerable asimetría entre el concesionario principal y los concesionarios menores, conviene adoptar un régimen de transición también asimétrico, que trate de manera desigual a los desiguales, y promover así condiciones de mayor competencia, principio general que se ha establecido en la Constitución y se ha recogido en la presente iniciativa de ley.

El nuevo régimen de acceso recíproco sin cobro entre redes para la terminación mutua de tráfico, sería entonces de aplicación general para todos los concesionarios cuando existan condiciones de competencia efectiva en el sector.”

¿En qué justificó la SCT su decisión de que Telmex/Telcel no podrán cobrar interconexión a otras empresas por terminar llamadas en su red?

En que el tema es de “orden público” y de “interés social”; en los “principios establecidos en la reforma constitucional” que prevén la “regulación asimétrica”; en el fomento a “la competencia equitativa”; en que la interconexión es “el mecanismo que permite la competencia” entre las redes; en la experiencia internacional que utiliza el “modelo de costos” y el “llamado Bill & Keeps”; en que la interconexión ha “constituido un tema extremadamente litigioso, que se ha dirimido en última instancia en la Suprema Corte de Justicia”; en que el “esquema actual ha generado grandes distorsiones en la industria de telefonía móvil”; en que el “concesionario principal” ha podido “captar más usuarios al ofrecer paquetes imposibles de replicar por parte de los competidores”; en que el “Estado mexicano debe tomar medidas claras y firmes para que esta situación sea diferente, de forma que la sociedad mexicana cuente con diversos proveedores de servicios y con mejores precios y con mayor calidad”.

Sudó el gobierno para justificar su decisión. Sudó, sudó, sudó. Recurrió también al famoso reporte de la OCDE de 2012 y a las tendencias internacionales en Europa y Estados Unidos. Pareció que la SCT no quiso dejar un solo cabo suelto para soltar la política pública que con toda seguridad fue aprobada desde Los Pinos: que se elimina el cobro de la interconexión, por ley, para Telmex/Telcel.

Twitter: @SOYCarlosMota