Opinión

Las ambigüedades de Trump

 
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Las ambigüedades de Trump.

Hoy se cumple una semana desde que el mundo se conmocionó con el triunfo de Donald Trump y todavía no se puede responder con una razonable certeza a la pregunta: ¿cuánto de lo que ofreció en su campaña va a convertirse en realidad?

Los signos son contradictorios. Veamos algunos de ellos.

Le dio la posición de jefe de Oficina (Chief of the Staff) a Rience Prebius, cabeza del Partido Republicano y alguien cercano a los aparatos políticos de Washington, un político más tradicional. Pero al mismo tiempo convirtió a Steve Bannon en jefe de Estrategia y Consejero Principal.

Esto implica dar una posición de alto relieve en el gobierno a quien es considerado como racista, antisemita y nacionalista radical, lo que ayer generó protestas de múltiples círculos.

Otro nombramiento que ha generado reclamos es el de Kris Kobach, actual secretario de Estado de Kansas, como consejero de Trump en materia migratoria. Kobach se ha hecho célebre por sus propuestas legales antiinmigración como la llamada Ley Arizona, que entre muchas medidas contra los inmigrantes legalizaba el requerimiento de documentos por parte de la autoridad en función del 'perfil racial' de las personas, lo que fue rechazado por la Suprema Corte en 2014. Su nombramiento anticipa que estas políticas podrían tomar carácter nacional.

Pero, en contraste con los nombramientos que son oscuros presagios para México, resulta que en un artículo publicado en Financial Times el fin de semana, Anthony Scaramucci, uno de los asesores económicos de Trump, señaló que el presidente electo está abierto a negociaciones antes de imponer barreras a las importaciones. “Mr. Trump en el comercio libre pero justo. Aranceles no son necesarios si acuerdos como la OMC y el TLCAN son adecuadamente reforzados y cumplidos”.

Esta percepción generó tranquilidad en el mercado cambiario mexicano y el dólar no se encareció más frente el peso a pesar de haberlo hecho frente a otras monedas.

En Estados Unidos, además, el énfasis puesto por Trump en sus primeras declaraciones y entrevistas al tema del relanzamiento de la infraestructura, con un acta que daría un billón (trillion) de dólares en estímulos fiscales e inversiones, alentó al mercado accionario y el Dow Jones subió 3.3 por ciento desde el 7 de noviembre hasta el día de ayer.

Paul Krugman, en un artículo en The New York Times, ayer admitía que más allá de los efectos perniciosos de largo plazo de la presidencia de Trump, no le sorprendería ver en el corto plazo un mayor crecimiento económico.

Como usted ve, los signos indican diferentes direcciones. Algunas para preocuparnos y otras quizás para bajar un poco nuestros temores.

Tengo la impresión de que esta dualidad de mensajes la vamos a observar en los siguientes días y semanas.

No da la impresión de que el discurso y proyectos de Trump tengan consistencia y por lo mismo, según lo que él o sus cercanos privilegien en el momento, será el sentido del mensaje que envíen.

Por lo pronto, yo prefiero mantener mis prevenciones. En todo caso, es mejor equivocarnos por un exceso de ellas, que errar porque pensábamos que no había nada que temer y al final resultaron ciertas las amenazas.

Twitter: @E_Q_

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