Opinión

La verdadera dimensión de la deuda pública en México

 
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[Bloomberg] Banxico redujo el costo del crédito a 4% en marzo, después de casi cuatro años de haberlo mantenido en 4.50%. 

Recientemente hemos escuchado pronunciamientos de preocupación por parte de algunos líderes de la iniciativa privada, respecto al crecimiento desmedido de la deuda del sector público en los últimos tres años, ya que ésta aumentó 52.45% de diciembre de 2012 a diciembre de 2015. Sin embargo, ante estas voces, los funcionarios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) siempre responden señalando que no hay nada de qué preocuparse porque la deuda es “manejable”, ya que ésta representa solo el 43.2% del Producto Interno Bruto (PIB), siendo que en otras naciones como Estados Unidos representa más del 102% de su PIB, en la zona euro es de 91.1%, y en Japón es el 230% del PIB.

La realidad es que esta comparación de deuda respecto a PIB resulta engañosa, y como realmente deberíamos dimensionar el tamaño de nuestra deuda pública es comparándola respecto a los ingresos del sector público y en relación a los ingresos tributarios del gobierno federal. A continuación se presenta el análisis correspondiente:

De acuerdo con cifras de la SHCP, en el 2015 los ingresos totales del sector público federal ascendieron a 4.264 billones de pesos (bdp), cifra que representó el 22.6% del Producto Interno Bruto, el cual ascendió a 18.889 bdp en el cuarto trimestre del año pasado. Del total de ingresos del sector público, 3.180 billones correspondieron al gobierno federal y de este total solo 2.366 bdp fueron ingresos tributarios.

De esta forma, tenemos que los ingresos por impuestos (ISR, IVA, IEPS, Importación, actividad de exploración y explotación de hidrocarburos, y otros) representaron apenas el 12.5% del PIB. Este porcentaje coloca a México como el país miembro de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) que menos recauda impuestos como proporción de su economía.

La baja recaudación fiscal en México lo pone en una posición de debilidad, sobre todo si tomamos en consideración que el saldo de la deuda del sector público federal ascendió a finales de 2015 a 8.160 billones de pesos, cifra que representa el 43.2% del PIB. Esto significa que el saldo de la deuda del sector público federal es 3.45 veces la recaudación de impuestos del año pasado, o bien implica que dicho saldo deudor es 1.91 veces el monto de todos los ingresos del sector público federal.

Un problema adicional respecto a la deuda pública es que su proporción respecto al PIB ha aumentado de manera acelerada en los últimos años. En diciembre de 2012 la deuda del sector público representaba el 33.1% del PIB, por lo que en tan solo tres años los pasivos del sector público aumentaron su proporción respecto al PIB en más de 10 puntos porcentuales. Esto es producto de un aumento nominal de la deuda del sector público, entre diciembre de 2012 y el mismo mes de 2015, de 52.45% siendo que en el mismo periodo el PIB nominal solo creció 16.68 por ciento.

¿Hasta dónde va a parar el endeudamiento del sector público mexicano? Las cifras oficiales nos muestran que la deuda del sector público mexicano creció en 590 mil millones de pesos en 2013, aumentó 1.004 bdp en 2014, y creció 1.213 bdp en 2015. Es evidente que contrario a lo que se quiere dar a entender en el discurso oficial respecto a que el ritmo de endeudamiento se ha moderado, la realidad es que la deuda pública crece año con año a un ritmo cada vez más alto.

¿Qué pasará este año? De acuerdo a la Ley de Ingresos 2016, se tienen autorizados ingresos derivados de financiamientos por 609 mil millones de pesos, pero la lógica nos hace pensar que el endeudamiento en el que incurrirá el sector público este año será mayor al autorizado en la Ley de Ingresos, así como ocurrió en 2015.

De esta manera, veremos a lo largo de este año cómo los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) rebasan los 9 billones de pesos y como la proporción de la deuda pública respecto al PIB llega a más de 45%, lo que aunado al incremento en tasas de interés presionará las finanzas públicas por un mayor costo financiero para el gobierno federal y para los organismos y empresas del sector.

Hay que recordar que de acuerdo al monto de deuda del sector público a diciembre de 2015, por cada punto porcentual en que aumenta la tasa de interés en México, el costo financiero de la deuda crece en 82 mil millones de pesos.

En el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) autorizado para el 2016 se establece que el “Pago de la deuda pública y los adeudos del ejercicio fiscal anterior” ascienden a 478 mil millones de pesos, lo que representa el 5.86% del saldo de la deuda del sector público a diciembre de 2015. Por su parte, el PEF 2016 también establece que el costo financiero de la deuda pública del gobierno federal ascenderá este año a 352 mil millones de pesos, cantidad que representa el 4.3% del saldo de la deuda del sector público.

Esto nos hace pensar que el gobierno federal tiene muy poco margen para que el Banco de México continúe subiendo las tasas de interés antes de que el mayor costo financiero para el sector público implique recortes adicionales en otros rubros de gasto. Y esto es un verdadero problema, por lo que vale la pena preguntar ¿Qué va a hacer el gobierno federal si el Banxico sube en lo que resta del año la tasa de interés en un punto porcentual para llevarla del actual 3.75% a 4.75%? ¿Dónde va a recortar el gasto público para poder hacer frente a sus compromisos de endeudamiento?

Desde luego que este riesgo de alza en tasas de interés debe tener muy preocupada a la SHCP, porque si la turbulencia internacional arrecia y los inversionistas realizan un ataque especulativo en contra del peso mexicano (en la víspera de las reuniones de la FED por ejemplo), lo más seguro es que el Banco de México volverá a intervenir con un alza en las tasas de interés, con el fin de que el alza en el tipo de cambio no se traduzca en mayor inflación en México, y con esto se le va a descuadrar el presupuesto a la SHCP.

Dados estos elementos de riesgo, sería importante que las Cámaras de Diputados y de Senadores le soliciten a la SHCP les informe respecto a lo que va a hacer si las tasas de interés en México suben más de lo que se presupuestó en el PEF 2016. Además, es fundamental que el Poder Legislativo en México supervise muy de cerca la evolución de la deuda pública de manera que se respecte el techo de endeudamiento autorizado para todo el sector público.

Como conclusión podemos señalar que contrariamente a lo que se nos quiere hacer pensar por parte del gobierno federal, la situación económica del país es delicada porque la variable deuda pública ya comenzó a ser un problema por lo que representa respecto a los ingresos del sector público. Nuestras autoridades pensaron que los años de bajas tasas de interés durarían por siempre, y ya se dieron cuenta de que no es así, y que ahora habrá menos recursos para programas de fomento a la actividad económica y lucha contra la pobreza porque a partir de este año tendremos que pagar mucho más por los intereses de la deuda pública.

Director General GAEAP.

Correo:alejandro@gaeap.com

www.gaeap.mx

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