Opinión

La tracción de nuestro mercado interno

 
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Supermercados S-Mart

El INEGI dio a conocer que, con cifras desestacionalizadas, se tuvo en abril un crecimiento mensual de 0.7 por ciento, el mayor en 23 meses, y un ritmo anual de crecimiento de 2.4 por ciento en la actividad económica.

Buena parte de este resultado deriva del mercado interno, que se ha consolidado en el primer semestre de este año como el motor más importante para el crecimiento.

Por años nos acostumbramos a presumir el gran éxito exportador de México, que además era el que remolcaba a la economía.

Pues este año las cosas han sido diferentes. Y que bueno, pues si no tuviéramos un motor interno más potente, como está el entorno internacional quizás tendríamos que aspirar a un crecimiento apenas superior al 1 por ciento.

Por ejemplo, la Fed revisó la semana pasada sus expectativas de crecimiento para EU en este año y las ubicó en un rango de 1.8 a 2 por ciento, lejos del 3 por ciento que el consenso suponía hace menos de un semestre.

Hace unos días el INEGI dio a conocer el comportamiento de la demanda en el primer trimestre del año.

Si vemos las cifras a las que ha quitado distorsiones estacionales y que marcan la tendencia de la economía, encontramos que el consumo privado (el más importante de todos los componentes de la demanda, pues representa el 51 por ciento del total) creció a una tasa real de 3.3 por ciento, la cifra más alta en dos años.

Los datos de abril respecto a ventas minoristas, con un crecimiento real de 5.0 por ciento en la serie de tendencia y de 5.1 por ciento en ingresos por servicios, indican que en el segundo trimestre se perfilan datos positivos.

Pero además del buen desempeño del consumo privado, también la inversión privada creció a una tasa real anual de 7.8 por ciento en el primer trimestre.

Al estar en un entorno internacional incierto, lo más sano y prudente es no apostar a que la economía norteamericana nos vaya a arrastrar, así que será necesario que el mercado interno mantenga su dinamismo.

Aunque el número de trabajadores asegurados cayó ligeramente en mayo respecto a abril, la cifra que refleja mejor las tendencias del empleo (los asegurados permanentes más los eventuales urbanos) creció al 4.5 por ciento anual.

Otros indicadores que perfilan buenos resultados en mayo son las ventas de las tiendas agrupadas en la ANTAD con un crecimiento real de 4.5 por ciento a establecimientos comparables, y los datos de las ventas de vehículos en mayo, que crecieron 15.5 por ciento.

Pero, hay que ser realistas, mientras no se puedan cosechar los frutos de las reformas estructurales y la economía norteamericana no crezca más rápido, podemos aspirar a un crecimiento de 2.5 por ciento a 3 por ciento.

En la medida que cambios como la baja en los precios de la electricidad industrial motiven el establecimiento de más y más plantas, entonces quizás podamos aspirar sólo a un crecimiento de 3 a 4 por ciento en el mediano plazo.

Pero si el país se pone en forma para aprovechar el próximo ciclo de crecimiento de EU, que habrá de darse tarde o temprano, entonces estaremos en el inicio de un despegue de la economía, quizás como no lo hayamos visto en toda una generación. Depende de nosotros.

Twitter:@E_Q_

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