Opinión

La “solución jarocha”

   
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Veracruz

Veracruz naufraga en lo económico por su abultada deuda y falta de obra, pero sobre todo por la crispación y el encono políticos a que han colocado a este estado entre los protagonistas de la cosa pública.

Todos los días oímos en radio o leemos verdaderos vómitos de odio que hacen imposible ir a una elección con un ambiente mínimo de respeto. Ahí puede correr sangre.

El gobernador no puede garantizar un clima de civilidad (por pequeño que sea) en las relaciones entre los actores políticos, porque él se ha encargado de subir el volumen al pleito.

Javier Duarte se ha convertido en parte del problema, no de la solución. Ningún estado se merece una situación como la que vive esa entidad, que tiene uno de los cuatro padrones más numerosos del país, con cinco millones 724 mil 939 electores.

La “solución jarocha” tiene que comenzar a tejerse ya, a fin de llegar a los comicios del próximo año en condiciones menos explosivas, toda vez que el siguiente gobierno será de apenas dos años.

En esa vertiente hay que ver la designación del exgobernador Veracruzano Fidel Herrera Beltrán como cónsul en Barcelona. Lo quieren fuera del país porque lo quieren fuera de la elección en su estado.

No sería extraño, pues, que cerca del primero de diciembre de este año veamos al actual gobernador pedir licencia al cargo. Javier Duarte no es todo el problema en Veracruz, pero sí parte importante de él.

La deuda de Veracruz, que según el gobierno local es de 44 mil millones de pesos y según el PAN ronda los 60 mil millones, se asocia a la falta de obra pública, las deudas a proveedores y a contratistas. Llega a tanto el agobio financiero, que en algunos casos el gobierno paga en especie: con chapopote que le regala Pemex…

Como gobernador interino está la carta de Héctor Yunes Landa, senador priista, distante en las formas y en el fondo con el gobernador Duarte. Es una opción para poner orden y limpiar la casa lo más que se pueda en los 12 meses que tendría para gobernar.

Para las elecciones del próximo año el PRI llevaría como candidato a José Yunes Zorrilla, un experto en temas financieros, con la idea que, de ganar, saque del hoyo económico a esa entidad. Y el PAN podría llevar a Juan Bueno Torio, panista de cepa que no polariza tanto como Miguel Ángel Yunes Linares.

La pregunta es si Yunes Landa y Yunes Linares se van a quedar fuera de la elección del próximo año. Ahí está el tejido fino que se necesita para la “solución jarocha”.

Yunes Landa gobernaría un año como interino, lo que dejaría a salvo sus derechos para ser candidato a la gubernatura por seis años en 2018. Y Miguel Ángel Yunes Linares también podría ser candidato en 2018, para una gubernatura completa.

Ese es uno de los escenarios que están sobre la mesa. Tal vez no sea el camino exacto que se va a seguir.

Lo que sí es seguro es que el actual camino que lleva Veracruz conduce al enfrentamiento, y es por tanto intransitable. Primero hay que distender.

Twitter: @PabloHiriart

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