Opinión

La retadora

Tras brevísima ausencia por fuerzas de causa mayor, o como se diga, de esta página del fondo, Gil regresa y tira su piedra al charco de la vida pública mexicana. Aún sonaban los ecos de la entrevista que un grupo de periodistas le hizo al presidente Peña Nieto. La entrevista corrió a cargo de un notable equipo de baloncesto: Ciro, Denise, León, Pablo, Pascal y de repuesto, la inmarcesible Lily Téllez. A Gamés le entraron unas ganas espantosas de invitar a otros cuatro periodistas y echar la retadora. ¿Le entran? Oigan este equipo: René, Joaquín, Enrique, Hannia y Carlos. Y Gilga de repuesto, el arma secreta. Oh, sí. Los hacemos polvo. A Carmen (Lira) no se le invita a la retadora porque es muy groserota. ¿Cómo la ven? Sin albur.

Los periodistas metieron dobles y triples en el aro puesto reglamentariamente a tres metros con cinco centímetros de altura, pero eran tantas las preguntas que a Gamés se le olvidaban las respuestas, o como se diga. La producción de Televisa (¿fue Televisa?), una locura estilo Federico Wilkins: el rey del close-up. La pantalla dividida en dos para ver al presidente y al periodista. Los acercamientos asesinos a los rostros dieron al traste con los contenidos. ¿Tons qué, cuándo la reta? ¿O se van a rajar? Menos mal que en Pinos (ya quedamos en que se dice Pinos y no Los Pinos) no les gusta el futbol porque entonces habríamos visto a once periodistas entrevistar al presidente. Y por cierto, los periodistas se veían incómodos. ¿Inventa Gilga y ve tranchetes con moros, o al revés?

En el fondo


Los buenos oficios de José Carreño condujeron el juego de baloncesto, o lo que haya sido el encuentro, con conocimiento y buena mano. Las pausas ante alguna pregunta incómoda, los enlaces, la mano izquierda, la mano derecha. Como decía el extinto padre de Gamés: el que sabe, sabe. Ahora mal, cavila Gil, ¿por qué rayos en el Fondo de Cultura Económica? Esta es una duda que Games se llevará sin resolver al crematorio. Se entiende: el aniversario de la casa editorial, la serie de conversaciones hasta el fondo (Gamés les va a cobrar el uso de su cabezal), en fon, pero la verdad es que el Fondo de Cultura Económica es la casa de las letras mexicanas, el albergue del conocimiento, ¿para qué convertirlo en la tribuna en la cual el presidente defienda el ciclo reformador de su gobierno?

Abundemos, dijo la hormiga: la época negra del FCE, cuando trapearon los suelos con su prestigio, ocurrió cuando se lo regalaron a Miguel de la Madrid para que pusiera en práctica toda su ignorancia. Y lo hizo de forma brillante, casi logró desaparecerlo. ¿Qué tienen que ver Peña Nieto y las reformas con Martín Luis Guzmán, con Mariano Azuela, con Salvador Novo, con Villaurrutia, con Gorostiza? Bueno, lo cierto es que el presidente Peña no maneja lo que viene siendo la cultura. ¿Oh sí?

El presidente & Lily

Bien vestido, de gestos serenos y a la vez rigurosos, una mano suave que sabe apretar, el presidente Peña lució, y lo dejaron lucir. No es para menos, el ciclo reformador que él y su equipo han sacado adelante ha sido un tremendo éxito. La periodista Lily Téllez se ha encargado de hacérnoslo saber. Téllez reconoció el valor de Peña Nieto, pero en realidad ha sido ella la más valiente. Se necesita mucho valor, de verdad muchos, en fon, para tirarse al piso y elogiar sin medida al presidente en cadena nacional. Desde hoy, para Gamés, ella será la valiente periodista Téllez. Lily Téllez: una neurona y una hormona.

Gil quiere unirse al cubetazo con el ice bucket challenge, pero con Glenfiddich. ¿Se podrá?

La máxima de Julio Cortázar espetó dentro del ático de las frases célebres: “Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX