Opinión

La propuesta anticorrupción de Morena (I)

28 noviembre 2017 13:7
 
1
 

 

AMLO

El pasado 20 de noviembre, fecha de gran simbolismo histórico, el dirigente del Movimiento de Regeneración Nacional, Andrés Manuel López Obrador, hizo público su Proyecto de Nación 2018-2024. Es desde luego saludable que los partidos políticos presenten sus propuestas en la víspera de las elecciones federales de 2018, en donde se renovará la presidencia y las cámaras del Congreso de la Unión, además de algunas autoridades locales. El debate político se enriquece con las aportaciones de los partidos, y esto hace posible que sus propuestas puedan contrastarse para hacernos una mejor idea de sus intenciones.

Se trata de un documento largo, nada menos que la friolera de 415 páginas, mismas que no incluyen un índice, lo cual dificulta su revisión. Uno de los aspectos del documento que más destaca es la preeminencia de los temas vinculados a la corrupción, primero como parte del diagnóstico sobre los problemas del país, y segundo en las propuestas concretas de política pública, en las que el enfoque en el combate a la corrupción es central en muchas de las propuestas de solución. En todo el documento se mencionan las palabras corrupción y anticorrupción unas 148 veces, esto es más de una mención cada tres páginas.

El Proyecto se divide en una Introducción, una suerte de diagnóstico (¿Cómo está el México de Hoy?) y en cuatro grandes ejes temáticos: Política y Gobierno; Sector Economía y Desarrollo; Desarrollo Social; Educación, Ciencia y Valores. Finalmente tiene una sección de Conclusiones. Confieso que no estoy seguro de la división temática intencional del documento, pues la ausencia de un índice y de un diseño editorial homologado hacen difícil diferenciar entre grandes ejes temáticos y otros subtemas. Ya se ha criticado mucho este documento por tener errores de redacción y fallas editoriales –distintos tipos de letra en notas al pie o evidencia de copy-paste, por ejemplo–, pero considero que esos son detalles superficiales que quizá sólo signifique que les comieron los tiempos de entrega; me parece más importante no andarse por las ramas y analizar el contenido real del Proyecto.

En principio, en el documento se aprecia que hay un trabajo importante de investigación, documentación y recopilación de datos para integrar las secciones de diagnóstico, aunque también hay que decir que se percibe algo de cherry picking en la información de diagnóstico, como para justificar y darle cuerpo a las propuestas preexistentes a la elaboración del diagnóstico. A pesar de que la corrupción es un tema transversal en el documento, y posiblemente cabría calificar este proyecto como un documento que en gran parte gira en torno a una visión de los problemas nacionales centrada en la corrupción, quiero hacer algunos comentarios sobre la sección específica en la que se aborda ese tema (p. 27).

En primer lugar, el enfoque general que se le da a la corrupción es de un problema moral, provocado por la falta de honestidad: “La honestidad es un tesoro, la riqueza enterrada”, p. 28. Y no hay reparo de colocarlo en el centro de la causa de los problemas de México: “La corrupción es la causa principal de la desigualdad y de la tragedia nacional que padecemos”, p. 28. El documento establece una diferencia entre la deshonestidad de las élites y la “decencia” del pueblo mexicano, p. 29. La propuesta general anticorrupción se centra en el fortalecimiento de la honestidad.

Las propuestas específicas dan más claridad sobre cómo fortalecer la honestidad. Entre ellas está eliminar el fuero para el presidente de la República y hacer obligatoria la publicación, por parte de los servidores públicos, de sus declaraciones de intereses, patrimonial y de pago de impuestos, la famosa declaración 3de3. Se propone eliminar los conflictos de intereses por medio de la promulgación de una Ley Federal de Combate de Conflicto de Intereses, la ciudadanización de los órganos de combate a la corrupción, promoción de la transparencia e impartición de justicia, la instauración de tipos penales especiales por opacidad, simulación o colusión, y el fortalecimiento de las medidas preventivas y los castigos por conflictos de intereses.

Algo bastante peculiar del documento es la mención a los posibles ahorros derivados de la política austeridad republicana y del impacto de acabar con la corrupción. Se presentan al menos dos cálculos: el 10 por ciento del presupuesto público, esto es 500 mil millones de pesos
(p. 31), basado en “suficientes razones y datos contundentes”, y 764 millones 239 mil 210 pesos (p. 34). Este último cálculo es resultado de su estimación de que la corrupción en compras y licitaciones es equivalente a siete veces el presupuesto anual de la Sedesol para 2017, 109 mil 177.30 millones de pesos. Pero, ¿cómo llegaron a esas estimaciones?

Más adelante se presentan propuestas sobre austeridad republicana; conflictos de intereses; un programa específico anticorrupción en los sectores fiscal y financiero; el “levantamiento del velo”, que se refiere a sujetar a las empresa proveedoras del gobierno a mayores controles y criterios de transparencia; y propuestas sobre licitaciones y contrataciones públicas, las cuales analizaremos en la siguiente entrega.

Twitter: @benxhill

También te puede interesar:
La cultura de la corrupción
Sexo y poder
Cambio de paradigmas para la integridad empresarial