Opinión

La prioridad debe ser crear empleos productivos

La principal preocupación de la mayoría de la población en nuestro país es tener y conservar un empleo con un ingreso decoroso, el cual le permita vivir dignamente, así como sostener a sus familias. Para lograrlo hay que analizar quienes son los que crean los empleos para que se fomente su desarrollo y, en consecuencia, se logre el bienestar de la sociedad. Los empleos los crean las empresas productivas, sobre todo las pequeñas y las medianas, por lo que en la medida en que se crean más empresas habrá más empleos y bienestar social. Esto que parece tan obvio, no se menciona en los distintos medios de comunicación.

La creación de empleos productivos permite la solución de diversos problemas sociales, como es el bajo ingreso de la población así como su mala distribución, la elevada magnitud de la economía informal, la desintegración familiar, las presiones de la delincuencia y la emigración de parte de la población más productiva. Además, la creación de nuevos empleos propicia mayores ingresos fiscales por el pago adicional de impuestos.

Las estadísticas muestran el grave problema de desempleo e informalidad que predomina en el país. En México hay una población de 120 millones de habitantes, de los cuales 88 millones tienen 14 años o más de edad; de este dato 59.2 por ciento es la denominada Población Económicamente Activa. Así, se estima que 49.3 millones están ocupados, de los cuales el IMSS registra 17 millones de trabajadores asegurados y se tienen identificados otros 29 millones de empleados que laboran en la informalidad. O sea que los trabajadores en la informalidad casi duplican aquellos que están registrados en el Seguro Social y pagan sus impuestos, lo cual es una carga muy pesada para el resto de la sociedad.

El último censo económico muestra que existen cinco millones de empresas y que las micro, pequeñas y medianas proporcionan 79 por ciento de los empleos que hay en el país, mientras 21 por ciento lo hacen las grandes empresas. Por lo mismo, en varias naciones se tienen programas del gobierno para fortalecer a las pequeñas empresas, como es el caso en Alemania y Suiza.

Una importante razón por la que no se crean más pequeñas y medianas empresas son la gran cantidad de trámites que tienen que realizar para su constitución y su actividad normal. Estos no sólo son trámites de tipo federal, sino también estatal, municipal y de las delegaciones. Permisos de salubridad, de las distintas secretarías, de las áreas del trabajo, de vialidad, de Hacienda, de obras públicas, etcétera. Las grandes empresas tienen un grupo de empleados y contadores que se dedican a cumplir con todos los trámites solicitados y su costo se reparte entre grandes volúmenes de producción, pero una microempresa que solo dispone de tres o cuatro empleados muchas veces tiene que hacer los mismos trámites que las grandes, pero sus ingresos son menores y lo normal es que sea el mismo dueño el que los tenga que realizar, dejando de producir y de vender en los días que hace los distintos trámites.

En la medida en que se reduzcan y simplifiquen trámites para las empresas, se bajarán los costos y se tendrán más recursos para mejorar la productividad, con lo que se podrán crear más empleos y mejorar los sueldos.