Opinión

La política fiscal, 
a revisión forzosa

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Banxico

De los dos brazos de la política económica en México, la monetaria tendrá que alinearse a la de la Reserva Federal de  Estados Unidos en esta era de la normalización de tasas de interés. La política fiscal no puede concretarse a hacer recortes en el gasto para afrontar la caída de ingresos. Si los dos brazos de la política económica apuntan hacia el lado restrictivo, no puede haber crecimiento. Sólo con una política fiscal responsable que favorezca la inversión y el empleo se puede aspirar a un mayor crecimiento sostenible en los siguientes años.

El Banco de México tendrá que ir aumentando su tasa de referencia en los siguientes meses y años, conforme la Reserva Federal haga lo propio con sus tasas de interés, ante una eventual salida de recursos globales de los valores gubernamentales en pesos hacia el dólar. Al Banco de México le toca ahora jugar del lado restrictivo de la política economía, aunque ésta siga débil.

El entorno luce sumamente complejo. Se tiene en el exterior una tormenta perfecta con varios frentes fuera de nuestro control, y con diversos efectos en nuestra economía:

El Banco Central Europeo y el Banco de Japón están creando dinero en forma exagerada. Lo que tiende a disparar al dólar contra todas las divisas y tira los precios de las materias primas.

La desaceleración de la economía de China, agravada por el crack bursátil de la Bolsa de Shanghái, implica una tendencia prolongada de precios a la baja en las materias primas, con graves consecuencias para los países exportadores de commodities.

El levantamiento de las sanciones a Irán, que representa el regreso de los persas al mercado internacional de petróleo. Irán podría introducir al mercado hasta cuatro millones de barriles diarios en el largo plazo.

La Reserva Federal está por iniciar la era de normalización de tasas. La tasa de Fondos Federales lleva cerca de siete años en niveles de 0.12 por ciento anual. Al ir subiendo su tasa de referencia podríamos ver una reversión de flujos hacia el dólar que pueden encarecerlo aún más y pegarle fuertemente a la ya dañada competitividad de la manufactura americana.

La bursatilidad del peso mexicano es la más alta dentro de las monedas emergentes. Esto hace que los ‘portafolio managers’ globales tomen posiciones cortas en pesos para cubrir las depreciaciones de otras divisas a las que están expuestos sus portafolios.

Nuestra vulnerabilidad radica en la tenencia de valores gubernamentales en manos de residentes en el exterior. Tenemos alrededor de 130 mil millones de dólares. El 36 por ciento de la deuda total en pesos. ¿Cuánto dinero puede salir de pesos para irse a dólares?

Los flujos de inversión esperados por las reformas se han visto limitados por la caída reciente en los precios de los hidrocarburos, como pudo observarse en la licitación de la primera fase de la Ronda Uno
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El Estado mexicano se ve cada vez más presionado por los déficit en los sistemas de pensiones.

El 27 de febrero de 2014 Hacienda publicó el Acuerdo de Certidumbre Tributaria mediante el cual se establece que no se modificarán los impuestos en lo que resta del sexenio. En el mismo acuerdo se plantea que el Ejecutivo federal sólo propondrá modificaciones en respuesta a eventos macroeconómicos sustanciales.

De los compromisos expuestos en este acuerdo, el más relevante es el de mantener la trayectoria a la baja en el déficit fiscal. Pero, el crecimiento económico en estos primeros tres años es inferior a 2.0 por ciento anual. De aquí que sólo con un marco que del lado de los ingresos sea capaz de incentivar la inversión y el empleo, se podrá incrementar la capacidad de generación de ingresos.

Distintos sectores de la sociedad coinciden en proponer algunas medidas que pudieran incentivar la inversión y el empleo. Éstas son: 1) permitir la depreciación acelerada para las inversiones en activos fijos; 2) otorgar la deducibilidad al 100 por ciento de las prestaciones sociales; 3) incrementar la deducibilidad de las personas físicas en general, para que la sociedad se convierta en un eficiente fiscalizador al exigir facturas de sus gastos; 4) incentivar el ahorro a largo plazo mediante esquemas de planes de inversión deducibles; 5) bajar las tasas de impuestos sobre ingresos un nivel medio de los países de la OCDE para incentivar la inversión; 6) gravar con IVA a los alimentos y medicinas para contrarrestar la reducción de los impuestos sobre los ingresos; 7) reducir el IVA en las ciudades fronterizas; y 8) premiar la reinversión de utilidades en las empresas.

Correo: eofarrills@bursametrica.com

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