Opinión

La pérdida millonaria de empleos

 
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desempleo

DAVOS. – Uno de los temas centrales aquí en Davos es el de la evolución del empleo, asociado con la “Cuarta Revolución Industrial” que se basa en la conexión entre lo virtual y lo material.

Las estimaciones del impacto que este cambio tendrá señalan que en el curso de los próximos cinco años, es decir, al final de la década, habrán perdido su trabajo cinco millones de personas en las 15 naciones más grandes.

“El futuro de los trabajos”, es un reporte del World Economic Forum, que se dio a conocer ayer lunes basado en una investigación entre los directivos de las más importantes firmas de recursos humanos a nivel mundial.

El análisis señala que la pérdida bruta de empleo será del orden de 7.1 millones de personas y de este monto sólo se recuperarán 2.1 millones, lo que genera la pérdida neta de cinco millones.

Las pérdidas derivarán de procesos como la eliminación de las redundancias, la automatización y la desintermediación.

En contraste, los nuevos empleos aparecerán en disciplinas como la computación y matemáticas, o arquitectura e ingeniería. Algunas de las industrias que más empleos perderán serán las de cuidado de la salud, energía, servicios financieros, comunicación, servicios profesionales, y medios y entretenimiento.

Todas estas industrias están siendo afectadas por fuertes cambios tecnológicos y de hábitos de consumo.

La investigación refiere datos sobre México. El factor más disruptivo sobre el trabajo en México es el cambio en la naturaleza del trabajo y el movimiento hacia el trabajo flexible.

Quizás pocas cosas ejemplifican mejor este caso que Uber.

Miles de conductores dejaron sus trabajos usuales y se convirtieron en microempresarios afiliándose a Uber. El uso de este sistema, muy superior al de los taxis tradicionales, hará cada día más complicado el que prosperen los servicios usuales de taxis.

El segundo factor disruptivo del trabajo es el que tiene que ver con el internet móvil y con las tecnologías basadas en ‘la nube’.

Aquí prosperan desde sistemas de reporte de tráfico y sugerencia de rutas, como Waze que se convierte en un medio importante para anunciarse, hasta mecanismos para pedir comida para llevar.

Y el tercer factor es la emergencia de la clase media en países como el nuestro, que eventualmente cambia hábitos de consumo y estilos de vida.

¿Cuáles son las barreras para hacerle frente a esos cambios?

La primera es que en muchos casos las empresas y trabajadores ni siquiera se han dado cuenta de que vienen.

El segundo factor son las presiones de los inversionistas, en la búsqueda de rentabilidad de corto plazo, lo que impide a veces la maduración de las nuevas habilidades.

Hay cuatro estrategias que se están siguiendo y que parecieran ser las más exitosas.

1.- La inversión en el desarrollo de nuevas habilidades entre los propios empleados más que buscar a terceros que las tengan.

2.- El objetivo de desarrollar talento femenino que, por su naturaleza, será disruptivo.

3.- Generar apoyos para la movilidad y la rotación laboral, desde recursos financieros hasta entrenamiento.

4.- Desarrollar todo un sistema de aprendices.

Allí quedan las lecciones para quien quiera aplicarlas.

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