Opinión

La peor crisis, dicen

   
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peso dolar

Hace una semana, justo el 15 de septiembre, se me ocurrió escribir un texto acerca de “la peor época de la historia”, una idea peregrina que he escuchado no sólo de personas con poca instrucción, sino incluso de doctores en historia, pero que no resiste el mínimo recuento del pasado. Ahora, con el dólar a veinte pesos, aparece una versión ligeramente modificada, que afirma que vivimos la peor crisis económica de tiempos recientes.

En los últimos cuarenta años, México ha vivido siete momentos económicos complicados. Tres de los primeros cuatro se debieron a errores nuestros, y los tres últimos a fenómenos externos. En 1976, 1982 y 1995, nosotros causamos nuestro sufrimiento, y sólo en 1986 podemos decir que el golpe vino de fuera, como también ocurrió en 2001, 2008 y 2016. Veamos qué significó cada ajuste.

En 1976 hizo crisis toda una época. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, habíamos intentado crecer con un mercado exterior cerrado. Para 1965, eso ya no funcionaba, pero en lugar de reconocerlo y corregir, empezamos a pedir prestado. Para 1971, con el fin de Bretton Woods, y sobre todo después del embargo árabe de fines de 1973, hubo recursos de sobra para financiar economías irresponsables, como las latinoamericanas. La nuestra entre ellas. Nos endeudamos alegremente, la inflación empezó a crecer, se nos acabaron los dólares, y en 1976 todo se vino abajo: el peso se devaluó de 12.50 a 22 pesos por dólar, tuvimos que pedir prestado de emergencia (porque no había dólares en el Banco de México), la economía se estancó y la inflación ya se acercaba a 30% anual.

El nuevo presidente, José López Portillo, anunció de entrada que teníamos una riqueza inusitada en el Golfo de México, con mantos petroleros inmensos. Con ellos de garantía, regresamos al endeudamiento, y después de unos pocos años de emoción, regresó la crisis en 1982. El peso inició ese año en 26 por dólar, superó 50 pesos en agosto, y el primero de septiembre se fue a 150 por dólar. Es decir, en el transcurso de ese año los mexicanos perdieron 5/6 partes de su riqueza, el 80%. En un intento de evitar la catástrofe, y de legitimar su salida, López Portillo nacionalizó la banca, con lo que de hecho decomisó los ahorros de todos los mexicanos con cuentas en dólares, a los que robó el 50% de un plumazo: sus dólares, que valían 150 pesos en el mercado libre, les fueron pagados a 75 pesos cada uno. La inflación era ya de 100%.

La crisis que no fue nuestra en esos tiempos fue la de 1986. De noviembre de 85 a marzo de 86 el precio del petróleo cayó en un 75%, y era nuestro principal producto de exportación (40% del total). El déficit fiscal se fue al 16% del PIB, la inflación al 150%, y el dólar, que arrancó 1985 en 220 pesos, estaba en 450 al inicio de 1986, en 950 un año después, y en 2,290 pesos al inicio del Pacto de Solidaridad Económica, en diciembre de 1987.

El 19 de diciembre de 1994 el dólar se vendía en 3.50 pesos por dólar. Al día siguiente llegó a estar en 6 pesos. Aunque se regresó un poco al inicio, durante 1995 se fue hasta 8 pesos. La inflación pasó de 7 a 52% en ese año, y no creo necesario recordar que tuvimos que mendigar un crédito que Bill Clinton decidió conseguir para nosotros, a cambio de garantizar su pago con las facturas petroleras.

Las tres crisis siguientes, todas en el siglo XXI, no fueron originadas en México. No creo que haya comparación, pero se las platico mañana.

Profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey



Twitter: @macariomx

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