Opinión

La parábola del optimista

   
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mexico

En aquellos tiempos, en una nación, se oyó un discurso.

Mexicanos:

¡Unámonos en la unidad!

Porque la unificación de los propósitos únicos, hará que este grave momento de la Patria nos encuentre unidos.

Yo me uno, tú te unes, él se une, nosotros nos unimos, ellos se unen…


De la galería surgió un grito impertinente:

¿Unidad en torno a qué, señor?

Sin perder la inspiración, el líder prosiguió con la mirada puesta en la historia:

Los convoco a unirnos en torno al optimismo y la buena vibra, fuerzas nacionales que siempre han demostrado ser el destino manifiesto de nuestra nación.

Porque estamos, no lo dude nadie, ante otra oportunidad, otra oportunidad…

Por un momento, la masa pareció hipnotizada por el discurso y secundó a coro:

Otra oportunidad, otra oportunidad…

El líder mostró las palmas al pueblo para agradecer la sintonía con su mensaje, pero al mismo tiempo para pedir que le dejasen continuar. Era importante lo que tenía que decir.

Este es el momento, no lo dude nadie, de la unidad optimista. Y de esperar señales externas. Para qué debates estériles si no sabemos lo que va a pasar.

Sepan que el gobierno de la República estará atento al llamado de las circunstancias, pero sólo actuaremos cuando éstas ocurran y se manifiesten en todas sus consecuencias. Está visto, lo hemos comprobado con perplejidad y caída en las encuestas, que cada vez que actuamos al calor de las así llamadas crisis, resulta para mal.

Este gobierno ejerce la autocrítica. Hemos aprendido la lección. Si nada de lo que intentamos funciona, entonces como para qué adelantarnos en afanes condenados al fracaso. Sería someter a la nación a una doble fatiga, la del plan y la de la corrección.

Pero que nadie se confunda. El gabinete trabaja en cuerpo y alma, algunos incluso en fines de semana, a la espera de las señales que hagan inevitable que entremos en acción. Y cuando eso ocurra, tendremos un plan.

Hoy lo que les pido, sobre todo, es no caer en la zozobra.

¿Que subió el dólar a niveles inéditos? Ánimo, eso ya lo habíamos visto en gobiernos de mi partido y henos aquí. Además, como ya había advertido otro secretario de Hacienda, al que no paramos de extrañar y consultar, el deslizamiento de nuestra divisa es otra oportunidad. En Colombia hasta festejan cuando eso pasa.

¿Que subieron las tasas y que pronto pueden volver a subir? ¿Que baja el pronóstico de crecimiento? ¿Que somos los más impactados en la escena internacional?

Felicítense, conciudadanos, ello habla del protagonismo logrado por nuestro pueblo. Es el llamado de la historia, y en ese concierto mundial sabremos demostrar que con optimismo y buena vibra, como siempre, transitaremos esta coyuntura.

Ante todo ello, les pido gritemos la unidad.

¡Vivan los empresarios que ante toda emergencia están prestos a firmar convenios que en nada comprometen a sus ganancias!

¡Vivan los sindicatos que de tan blancos se volvieron fantasmales!

¡Viva la oposición que ya no encuentra nada a qué oponerse y hasta pide lo mismo que nosotros: serenidad!

¡Viva esa Corte de Luis XVI llamada Conago!

¡Viva el gabinete donde casi todos cambian de lugar sin que nada cambie!

¡Vivan los intelectuales orgánicos y las universidades calladas!

Pero, sobre todo, vivan los eventos que nos dan Patria:

¡Viva el desfile de calacas del Cero-Cero-No-Sé-Qué!

¡Viva la Fórmula Uno! ¡Viva la EneFeLe en el Azteca! ¡Viva el Buen Fin!

¡Viva la unidad de los mexicanos de buena vibra!


Así México, a los 16 días del triunfo del pendenciero del norte.

Twitter: @salcamarena

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