Opinión

La oferta fiscal de Peña Nieto y el empleo en EU

En una reunión con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) el presidente Enrique Peña Nieto emitió un mensaje en el que ofrece al sector empresarial reducir la carga fiscal a las empresas, sin comprometer la salud financiera del Estado mexicano.

En el texto se destaca lo siguiente: “Es compromiso claro del gobierno que habremos de mantener la estabilidad macroeconómica”. También es prioridad… “asegurar que las reformas estructurales que se han alcanzado se pongan en acción”.

Y lo más importante: “Instruyó a los secretarios de Hacienda; de Economía, y del Trabajo, a que se reúnan con el CCE para analizar acciones que en el corto plazo puedan darle un mayor impulso a la dinámica de la economía, y que puedan darle un mayor empuje al crecimiento económico de México.

“A los integrantes del CCE, el presidente les ofreció la posibilidad de revisar, sin quebrantar, o sin alterar la estabilidad económica, que eventualmente se puede reducir la carga fiscal que tienen las empresas, para que puedan generar más empleo.”

Aquí proponemos los siguientes puntos que del lado fiscal pueden generar mayores ingresos al Estado y al mismo tiempo generar mayor inversión y empleo:

1. Instrumentar la depreciación acelerada para nuevas inversiones en activos fijos.

2. Permitir la deducibilidad al 100 por ciento de las prestaciones laborales a los trabajadores.

3. Regresar al dictamen fiscal para reforzar la fiscalización a las empresas.

4. Permitir una mayor deducibilidad de los gastos personales para fortalecer la fiscalización entre los agentes económicos.

5. Permitir la deducibilidad de las aportaciones a los fondos de pensiones de las empresas y de los planes individuales de retiro de los individuos.

6. Implementar el timbre fiscal para facilitar la repatriación de capitales

MERCADO LABORAL FUERTE EN EU

El dato mensual más importante para la economía global es el de la creación de puestos de trabajo en Estados Unidos. El Departamento de Trabajo reportó una creación de 321 mil plazas en noviembre; el dato resultó por arriba de las expectativas y son los mejores números desde que empezó la gran recesión de 2009.

La reacción de los mercados globales a los datos del mercado laboral americano publicados el viernes pasado fue positiva en general. Hace unas cuantas semanas, un dato así pudiera haber provocado una importante caída en las bolsas, y más en los mercados emergentes.
¿Qué ha cambiado?

El patrón de comportamiento de los mercados hasta la primera mitad de este año estuvo centrado en la percepción de que buenos datos de la economía americana implicarían incrementos más próximos y más fuertes en las tasas de interés. Las good news se traducían en bad news para los mercados. Las good news son ahora good news para las bolsas. También el dólar se disparó contra todas las monedas, incluyendo al peso mexicano.

Hay ahora tres principales factores que hacen que la expectativa de alza en las tasas de interés se vaya difiriendo.

En primer lugar, la Fed dejó de crear dinero, al tiempo en que otros bancos centrales como el del Japón y el del euro están creando yenes y euros. La fuente de la liquidez proviene ahora de monedas distintas al dólar. Esto dispara al dólar y tira los precios de las materias primas, impulsando una muy baja inflación mundial.

En segundo lugar la desaceleración de la economía de China influye para bajar los precios de las materias primas.

En tercer lugar, el mercado internacional de petróleo ha entrado en una guerra de precios protagonizada por Arabia Saudita que por cierto, como esperábamos, volvió a reducir sus precios el jueves pasado.

Todo esto lleva a la Reserva Federal a un laberinto de salida estrecha y escondida. Si ante buenos datos en el mercado laboral debiera de subir sus tasas de interés, esto podría provocar un dólar aún más fuerte afectando aún más su competitividad.

Twitter: @ErnestoOFarrill