Opinión

La ofensiva de Uber

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Uber

La prensa amaneció con la noticia de que Felipe de la Cruz, vocero de Ayotzinapa, era promotor de la movilización de taxis tolerados que desquició la ciudad de México para exigir al GDF la salida del país de Uber, compañía de transporte que vale más que Coca-Cola.

–Es para desprestigiarme. Estoy en Guerrero, metidísimo en la estrategia para impedir las elecciones. En 25 municipios (de 81) ya sabemos cómo vamos a obstaculizar la instalación de casillas– me dijo vía telefónica De la Cruz.

Mantuvo en secreto cómo van a enfrentarse con las autoridades de seguridad el 7 de junio. No era la primera llamada recibida para deslindarse de los taxistas que durante nuestra charla pasaban gritando madres sobre Reforma con destino a las oficinas de Mancera.

A la manifestación me había acercado en un traslado de Uber desde el sur para corroborar el servicio gratuito, como parte de una estrategia redituable para la compañía (valuada en 40 mil millones de dólares) no sólo porque ayer conservó a sus clientes sino porque captó nuevos usuarios que no conocían Uber.

En cambio, la marcha de los taxistas regulados era liderada por Eleazar Moreno, candidato a diputado por el partido de Dante Delgado (MC) y por Felipe de la Cruz, candidato a la ALDF por Morena de Obrador, homónimo del vocero de Ayotzinapa; allí es donde la prensa se fue con la finta.

–Aquí no estoy en campaña, pero son chingaderas– me dijo Moreno, rodeado de choferes que se quitaban los cinturones o agarraban piedras en el camino por si granaderos impedían su entrada al Zócalo.

Los taxistas acreditados invierten al año mil 200 pesos de revista expedida por Vialidad del GDF, dos mil 500 de tarjetón, 350 en revisión al taxímetro. En seguro entre cuatro mil y 13 mil (cobertura amplia) y en este periodo seis mil pesos por el cambio de color del coche.

–Antes de Uber ganaba unos 600 pesos trabajando 12 horas, ahora ni siquiera llego a 400– dijo Melitón y tiró un puñetazo al cofre de su taxi.

–Con tarifa de 8.74 no competimos. Nos acusan de mal servicio, pero un carro nuevo: cinco mil al mes, 20 mil de seguro al año, más revista, tarjetón, verificaciones, ¿de dónde? Nos están ahogando– dijo otro que apretaba los dientes.

Y todavía faltaba hablar de los taxis del Grupo Pantera que en el sexenio de Obrador se convirtió en una agrupación manejada por Bejarano quien, de acuerdo con la asambleísta Laura Ballesteros, obtiene ingresos ilegales por tres millones de pesos al mes.

Una vez en Uber olvidé mi celular y lo recuperé. Ayer que volvía al sur
–aproveché mi segundo viaje gratis del día– suponía que no volvería a usar un taxi regularizado. Pensaba cómo podría resolverse la disputa de Uber.

–Ahorita que está junto el gremio yo propondría hacer una plataforma digital y hacerle la competencia a Uber para dejar de pagarle al gobierno– me dijo el chofer que me trasladaba, uno de los diez mil de Uber que circulan en DF, después de recibir un mensaje de su compañía que decía: “Ustedes trabajen, Uber no va a desaparecer”.

10 SEGUNDOS… De visita en Hermosillo, el consejero Marco Antonio Baños tuiteó: “Los actos delictivos en Sonora no ponen en riesgo aún la jornada en Sonora”.

Twitter: @alexsanchezmx

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