Opinión

La miopía de la Secretaría de Hacienda

 
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[El turismo receptivo (extranjero) disminuyó 7.9 por ciento, refirió el Inegi. / Cuartoscuro]  

El presupuesto que el gobierno federal le asignó a la Secretaría de Turismo para el presente año es inferior al que recibió en 2015 y 2014; prácticamente igual al que le dieron en 2013 y ligeramente superior a los de 2012 y 2011. Tal vez sea por eso que, como en la canción, la Secretaría de Hacienda quiere ver si la telaraña aguanta más elefantes y por eso ha propuesto un drástico recorte presupuestal de 35 por ciento para el próximo año, con respecto al de 2016; es decir, quedaría en tres mil 497 millones de pesos que, a decir de Francisco Madrid Flores —una de las máximas autoridades en materia turística que tenemos en el país— en términos reales representa un importante decremento de 60 por ciento con respecto a 2014.

Esta situación ha encendido los focos rojos en el sector empresarial del sector, cuyo líder, Pablo Azcárraga, se lanzó a la yugular del secretario de Hacienda, José Antonio Meade, quien tiene que poner la cara (o el cuello) porque ahora es el titular de la secretaría, pero en realidad el Proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para 2017 lo recibió ya hecho de manos de su antecesor, Luis Videgaray.

Sin andarse con rodeos, hace unos días Azcárraga, en su calidad de presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico, dio a conocer un estudio denominado: “Elementos a considerar en la asignación de recursos para el sector turismo en 2017”, elaborado por Madrid Flores, en el cual expone una serie de razones sociales y económicas por las cuales no se le debe recortar el presupuesto a la Sectur (aportación al PIB, generación de empleos, divisas frescas, creador de desarrollo regional, etcétera).

El documento indica que “es cierto que hay un escenario difícil para la finanzas públicas y, sin duda, hay espacio para ahorros y eficiencias en el gasto; sin embargo, el requerimiento presupuestal planteado es 52.3 por ciento por abajo del solicitado en 2015 y 32.9 por ciento por debajo del presupuesto autorizado en 2016”.

Por tanto, no duda en afirmar que, desafortunadamente, el mensaje que envía la Secretaría de Hacienda con este recorte “es de desaliento para la industria y denota una miopía grave sobre las potencialidades del sector”.

Por tanto, sostiene que el Congreso debe, como lo ha hecho en ocasiones anteriores, enmendar el posicionamiento de la Secretaría de Hacienda “que castiga a los destinos turísticos pues la reducción se sitúa, fundamentalmente, en los recursos que la Secretaría de Turismo canaliza a los estados para obras de infraestructura y equipamiento que detonan la inversión privada, fortalecen la competitividad y mejoran la calidad de vida de las comunidades”.

Así, la demanda de Azcárraga es que el gobierno recorte, antes que nada, el gasto corriente, incremente su eficiencia y adelgace el aparato burocrático, en lugar de quitar recursos a sectores productivos que están generando inversiones y alcanzando resultados positivos, como es el caso de la industria turística mexicana que vive uno de los mejores momentos de su historia.

Por esta razón es que Azcárraga afirma que el presupuesto que asignó Hacienda para el próximo año no es congruente, lo que deja ver que la dependencia maneja un discurso encontrado, pues no está atendiendo el hecho de que el turismo está considerado una prioridad nacional.

Y, esperanzado en que como en años anteriores el Congreso le ha autorizado a la Sectur un presupuesto mayor a lo propuesto por Hacienda en el PEF, Azcárraga pide que lo revisen y que, ya de perdida, le otorguen lo mismo que le dieron para este año. Vamos a ver.

EN LOS ALREDEDORES
OTRA DE AZCÁRRAGA. El pasado 27 de septiembre, Día Mundial del Turismo, el titular de la Sectur, Enrique de la Madrid, por la mañana sostuvo acuerdos privados y al mediodía se fue al lanzamiento de El Buen Fin. Después ya no hizo nada el resto del día. Pregunté en la Sectur por qué este año no se conmemoró en México el Día Mundial del Turismo y no dieron razón alguna, pero me informaron que ese día emitieron varios comunicados de prensa sobre la relevancia del turismo en México y el mundo. Debo entender entonces que celebraron el día emitiendo boletines de prensa. Muy originales.

Al respecto le pregunté a Pablo Azcárraga su opinión y me respondió: “Es una pena que nuestra cultura turística todavía sea joven, en donde al Día Mundial del Turismo no le demos el peso que le deberíamos dar, todos, y nos incluimos todos, por supuesto que nuestras autoridades también, pero también el resto del sector.

México tiene que crecer en nuestra cultura turística, en donde podamos reconocer esos momentos que nos permiten hablar de turismo de una forma que suene más nuestro mensaje”. Exacto, de eso se trata. Que alguien se lo explique al señor secretario.

Correo: 
garmenta@elfinanciero.com.mx

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