Opinión

La metáfora de la industria automotriz

 
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ME. La metáfora de la industria automotriz.

El comportamiento de la industria automotriz hoy es una metáfora de lo que estamos viviendo en gran parte de la economía mexicana. Le explico.

Las ventas totales de autos nuevos en México crecieron en 24.9 por ciento en septiembre. La cifra de 111 mil 330 coches vendidos es la mayor de toda la historia para el noveno mes del año.

¿De dónde está saliendo el dinero y la decisión de hacer la compra de vehículos?

No es un milagro. En el segmento compuesto por cerca de 20 millones de asalariados que viven en la economía formal, el empleo crece a tasas de 4.5 por ciento al año y el salario real a un ritmo de alrededor de 1.9 por ciento. De modo que la masa salarial real crece 6.5 por ciento a tasa anual.

Esa es la base del mercado interno. No podríamos estar en una circunstancia de depresión cuando tenemos esta dinámica. Por si algo faltara, el crédito para compra de autos crece a tasas de más de 5.0 por ciento en términos reales y las tasas de interés en este segmento están en los niveles más bajos de la historia.

Por esa razón es que incluso, la ahora controvertida VW, vendió en México en septiembre casi 15 por ciento más autos que en el mismo mes del año pasado.

Ya quisieran muchos países desarrollados tener un mercado interno como el que está viviendo la industria automotriz.

Pero otra es la historia cuando volteamos a ver las exportaciones.

Las ventas de autos al exterior no sólo ya no crecieron sino que cayeron 1.5 por ciento en el noveno mes del año.

Y aquí sí tuvo que ver la crisis de VW, cuyas exportaciones se redujeron en 30.8 por ciento. Pero hay más. Otros de los grandes exportadores, Nissan y Fiat-Chrysler, también bajaron sus ventas en 10.9 y 6.3 por ciento, respectivamente.

De hecho, las ventas totales de autos en Estados Unidos durante los primeros nueve meses del año fueron menores en 2.1 por ciento al mismo periodo de 2014, incluso a pesar de que septiembre fue un buen mes.

No tengo la menor duda de que lo que está pasando en el mercado norteamericano es una circunstancia pasajera y que a la vuelta de los meses las circunstancias van a mejorar. Con todo y los pronósticos revisados a la baja por parte del FMI, la economía de Estados Unidos tendrá un crecimiento acumulado de 8.0 por ciento entre 2014 y 2016. En contraste, para la zona del euro la previsión es de 4.0 por ciento y para Japón de sólo 1.5 por ciento, por referir sólo las principales economías del mundo desarrollado.

En otras palabras, creo que en el mediano plazo la exportación de vehículos de México (sobre todo a EU) será nuevamente uno de los motores del crecimiento económico. Sin embargo, en el corto plazo estamos descansando sobre un mercado interno que, pese a lo que pueda decirse, se ve en una de las mejores condiciones que haya tenido en mucho tiempo.

Si se logra mantener esta dinámica adentro, me parece que en el momento en el que la economía mundial encienda motores de nueva cuenta, quizás en un lapso de un par de años, no sería nada difícil que el desempeño económico de México permitiera tasas de crecimiento de 4.0 por ciento o aun mayores.

Twitter: @E_Q_

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