Opinión

La menstruación de Estados Unidos

 
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  [Las cancelaciones de vuelos se realizaron principalmente en el aeropuerto de Chicago y en los que atienden a Nueva York./Reuters] 

Hoy le baja a los Estados Unidos de América. La menstruación llegó. Y llegó cargada de síntomas premenstruales. ¿El más notorio de todos?

Los cambios de humor social, que hoy tendrán su clímax y definirán el rumbo hacia el futuro de la principal potencia del planeta.

En la prestigiosa red de médicos llamada Web MD el obstetra Steven R. Goldstein señala que “para la mayoría de las mujeres el síntoma que definitivamente refleja lo que conocemos como Síndrome Pre Menstrual es el cambio de humor (…) Esto puede incluir depresión de moderada a severa; ansiedad; cambios de estado de ánimo; melancolía; sensibilidad; e incluso ira total y odio a una misma”.

La campaña electoral de 2016 entre Donald Trump y Hillary Clinton arrojó a la sociedad estadounidense a una clara ambivalencia de principios y valores.

Estados Unidos se convirtió en el laboratorio de la emocionalidad colectiva.

Durante meses, ese país dejó de ser el templo de la racionalidad institucional, para convertirse en la glándula que secreta la hormona del odio y el recelo.

Millones de los votantes de Trump ni si quiera saben por qué lo harán; pero sienten que deben hacerlo.

Y con sentir basta. El portal MedicinePlus.gov señala que “los síntomas del Síndrome Pre Menstrual pueden llegar a ser tan graves que impiden que usted se desempeñe normalmente” y que “la tasa de suicidios en mujeres con depresión es mucho más alta durante la segunda mitad del ciclo menstrual.” Esto es justo lo que le ocurre a Estados Unidos en 2016: ni se desempeña normalmente, y hoy podría suicidarse colectivamente.

Esta es una elección profundamente emocional. El resto del mundo espera que la jornada electoral arroje un claro ganador. Pero eso no podría ser tan contundente si Donald Trump pierde y regatea reconocerlo. Al mismo tiempo, el ánimo estadounidense está marcado por un fuerte sesgo hacia el proteccionismo —de ambos candidatos—, y por un espíritu revanchista para recuperar los empleos que supuestamente se llevó la apertura comercial. Como nunca antes en nuestra generación, poco de lo que se exprese en las urnas estará marcado por la racionalidad o la argumentación lógica.

El SPM no implica niveles diferentes de hormonas en la mujer, pero sí modificaciones en la forma de metabolizarlas. Igual ocurre en Estados Unidos: su sistema está en transformación; pero la sociedad no termina de comprender las razones. Donald Trump fue el partero que dio a luz un engendro que muchos querían identificar, ver y tocar. Ese monstruo es el enemigo amorfo: mitad terrorismo, un tercio de México, y pedazos salpicados del Islam y de países europeos que no pagan su cuota de la OTAN. Y por ellos, y contra ellos, let’s Make America Great Again.

​Twitter:@SOYCarlosMota

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