Opinión

La mano del Negro Durazo en la policía del DF


 
Los cambios ejecutados ayer en la estructura operativa de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal sólo confirman que la mafia sigue ahí, nunca se ha ido. Es una poderosa mafia conocida como “La Hermandad”. Una cofradía creada en tiempos de Arturo Durazo Moreno, en la década de los setenta, que vive por y para la corrupción.
 
 
Los gobiernos priistas en el Distrito Federal la toleraron. Algunos, incluso, le temían y la dejaron actuar sin control. Otros, la aprovecharon. Llegaron los gobiernos perredistas y nada cambió. “La Hermandad” seguía extorsionando, secuestrando, brindando protección.
 
 
Ayer, Jesús Rodríguez Almeida, secretario de Seguridad Pública del DF, nombró apresuradamente a Martín Manzo Estrada como nuevo subsecretario de control de tránsito. Lo interesante es que Manzo es incondicional de un obscuro y poderosísimo personaje que durante décadas ha ocupado varios importantes cargos en la policía capitalina.
 
 
Se trata de Luis Rosales Gamboa, mejor conocido como el “Jefe Apolo”, identificado como una de las principales cabezas de “La Hermandad” y sobre quien pesan diversas acusaciones que van desde corrupción, extorsión, protección a delincuentes, hasta nepotismo.
 
 
Sólo dos detalles: Luis Rosales Gamboa, alias el “Jefe Apolo”, fue responsable del operativo en el News Divine, donde murieron 12 jóvenes por negligencia de la policía en la gestión de Marcelo Ebrard. El escándalo desatado por esa masacre obligó la renuncia de Rodolfo Félix Cárdenas como procurador de justicia, y de Joel Ortega como secretario de Seguridad Pública, a pesar de la protección de Ebrard. Inexplicablemente, el “Jefe Apolo” permaneció en su cargo y las acusaciones en su contra fueron archivadas.
 
 
Él también fue el responsable del operativo policiaco del 1 de diciembre de 2012, durante las protestas por la toma de posesión de Enrique Peña Nieto. Fue acusado de las detenciones arbitrarias ocurridas ese día.
 
 
Luis Rosales Gamboa ha tejido durante años una red de corrupción, protección y complicidades a su alrededor, de la que Martín Manzo Estrada ha sido pieza importante. Ha colocado a amigos y familiares en puestos clave. Su hermano Felipe Rosales Gamboa, quien en 2008 fue destituido como subdirector de investigación policial y sobre quien existen varias investigaciones archivadas por protección a delincuentes, hoy ostenta el grado de primer inspector.
 
 
La red incluye a su primo Jorge Alcocer Rosales, quien funge como director ejecutivo regional. También están dentro de la corporación sus sobrinos Martha, Eduardo y Rafael Rosales Porras.
 
 
Son famosas las fiestas del “Jefe Apolo” en una casa en el estado de Morelos. ¿Qué dirá de todo esto el jefe de Gobierno?
 
 
Hasta el lunes.