Opinión

La ira contra Pedro Aspe crece en Vallejo

Prácticamente no hay empresario del sector industrial de Vallejo (al norte de la Ciudad de México) con quien uno hable que no aborde el tema de la ira creciente contra Pedro Aspe por el desarrollo inmobiliario que está impulsando en esa zona de carácter industrial. Vallejo ha servido durante años como centro de producción y logística de la capital.

Muchos individuos son nombrados en lo que parece ser un ejercicio poco transparente de modificación de uso de suelo. El principal es Simón Neumann, secretario de Desarrollo Urbano y Vivienda del Gobierno del Distrito Federal. Se le señala como responsable de querer cambiar el uso del suelo en una zona eminentemente industrial, para hacerlo habitacional. Lo que se sabe es que el ordenamiento legal ya existe, pero que no se ha transparentado su alcance.

Otro individuo señalado es Salomón Chertorivski, secretario de Desarrollo Económico de la capital. No obstante, la mayor parte de los señalamientos suelen apuntar a Aspe, director general de Evercore, quien se ha involucrado muy activamente en los fideicomisos de bienes raíces que cotizan en la bolsa, conocidos como Fibras.

Lo que señalan los industriales de Vallejo se resume más o menos así: el gobierno quiere cambiar el uso del suelo para que se construya vivienda en Vallejo. De la mano de inversionistas o individuos que tienen acceso a recursos cuantiosos (como Aspe), se ha iniciado la construcción de varios inmuebles (como el que Aspe impulsa en lo que era la fábrica quebrada de Cartonajes Estrella).

Advierten que la proliferación de inmuebles de vivienda puede generar que en el mediano y largo plazos las fábricas representen externalidades negativas para los nuevos vecinos, con lo que se convertirán en las apestadas de la colonia. Esto sería un sinsentido toda vez que ellos fueron quienes primero llegaron ahí. A la larga temen que sean obligados a emigrar.

Otro señalamiento constante es que Miguel Mancera no tiene un plan maestro para sus industrias. Ni siquiera se les ha propuesto mudarse a Iztapalapa o Gustavo A. Madero. Nada. ¿Qué piden? Que no se modifique el uso del suelo de Vallejo.

En medio de tanta discordia aparece el delegado de Azcapotzalco, Sergio Palacios, quien parece estar “inactivo” ante un cambio tan importante en una zona de oro dentro de su demarcación. Aparentemente la instrucción del gobierno capitalino habría sido ‘hazte a un lado’.

No soy de los que creen que los ordenamientos de una ciudad deben ser inamovibles. Es positivo que evolucionen, y que haya libertad. Pero es importante que esto ocurra con transparencia. Pienso también que Pedro Aspe no debería dejar que con tanta insistencia se esté hablando como se habla de su persona.

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@SOYCarlosMota