Opinión

La innovación que nació adelantada

 
1
 

 

sismo

Los sismos de septiembre de 2017 dejaron a flor de piel nuestras áreas de oportunidad y mostraron la corrupción en el sector inmobiliario. Nos mostraron esos terremotos también que la pobreza construye mal y que en la autoconstrucción debiera aplicarse una suerte de asesoría para evitar que en un temblor esos cuartos o casas se vengan abajo con el primer soplido y las familias pierdan en menos de un minuto lo que una o más generaciones consiguieron 'levantar' con tanto esfuerzo y sacrificio.

Una de las primeras recomendaciones que se da a la población luego de un sismo es que se evite fumar porque es muy frecuente que fugas de gas ocasionen grandes explosiones.

Eso debiera evitarse de alguna manera. Si usted googlea la alternativa de válvulas que ante un sismo cierren los conductos por donde pasa el gas, seguramente encontrará algunos inventos basados en procesos eléctricos o electrónicos. Los costos pudieran ser superiores a los 300 dólares o cercano a los seis mil pesos mexicanos. El de los mexicanos [que a continuación le detallo] acaso costaría 800 pesos.

Un invento de un par de mexicanos, Javier Garza Ondaraza y Sergio Ruffo Appel, se adelantó por mucho a otros.
 
Ellos, luego de cuatro años de investigación y pruebas y errores, consiguieron en 1994 una válvula mecánica que ante un sismo superior en intensidad a los cinco grados richter tapa automáticamente el conducto por donde pasa el gas, de tal manera que es imposible que se presente una explosión del tanque a menos que algo se le caiga encima a la válvula o del tanque, cosa que realmente sería muy poco probable.

Una de las personas más entusiastas en impulsar lo que hoy en día sigue siendo una innovación relevante fue Luis Donaldo Colosio, quien tuvo el compromiso de impulsarlo pocas semanas antes de que se le designara como candidato del PRI a la presidencia con el resultado que usted y yo conocemos.

Ahí no sólo murió el político sino también la válvula antisísmica de seguridad de estos mexicanos cuya innovación llegó unos 20 años antes. La válvula es mecánica, se puede regular fácilmente por si el tanque de gas o la tubería se encuentran desalineadas. Se puede 'resetear' muy fácilmente con una moneda en contrario a sus competidores extranjeros que exigen que el proveedor haga la reparación del cierre de válvulas.

Si por accidente alguien le da un golpe al tanque de gas lo más seguro es que active la caída de la válvula pero se puede reactivar en cuestión de segundos.

En 1994, finales, intentaron nuevamente que su invento fuera impulsado como una pieza obligatoria para los tanques de gas butano o natural, pero desafortunadamente nadie quiso hacerles caso y el asunto se fue muriendo, hasta que recién han recibido la oferta de asociarse con Andrés Muñoz, quien ha impulsado en México un invento de su padre quien pudo dar con el calentador solar más barato y pequeño del mundo y que lleva ahora el nombre de Solesyto del que en otro momento escribiremos.

Desde 1995 se colocaron poco más de 100 válvulas y ningún reclamo les ha llegado, pero desde 1996 no vendieron porque les ganó la decepción que acompaña a los inventores adelantados a su tiempo.

Para comunicarse con estos desarrolladores: javiergarzao@hotmail.com 

Twitter: @ETORREBLANCAJ

También te puede interesar:
Pyme mexicana mata bacterias asesinas
Pura innovación constructiva
¿Demagogia Pro-Pyme?