Opinión

La inesperada resurrección de la industria

 
1
 

 

La inesperada resurrección de la industria.

1.– La industria fue clave para que el crecimiento se acelerara.

Aunque las cifras a tasa anual señalan que los servicios son el sector que más creció en el primer trimestre, con una tasa de 3.7 por ciento anual, cuando se ven las comparaciones trimestrales (desestacionalizadas desde luego para poder comparar) se observa que la industria fue la que más creció, con un ritmo de 1.5 por ciento, frente al 0.8 trimestral de los servicios y comercio.

2.– No está claro qué ramas de la industria fueron las que aceleraron.

Uno de los sectores líderes de los cuales se conoce el resultado trimestral es el automotriz. La producción de vehículos en el primer trimestre del año fue inferior en 5.6 por ciento a la del mismo periodo de 2015, debido a la caída de las exportaciones. Sin embargo, el valor de la producción de la industria manufacturera entera en los dos primeros meses del año fue superior en 8.1 por ciento en términos nominales al del mismo periodo de 2015, lo que implica un crecimiento real superior a 5.0 por ciento anual. La construcción, que también se podría presumir que influyó en el comportamiento de la industria, apenas tuvo un aumento de 0.4 por ciento anual a tasa nominal en su valor de la producción, lo que implica incluso un leve retroceso real.

3.– La industria mexicana ha eludido el freno de la de EU.

Durante febrero y marzo la producción industrial en Estados Unidos retrocedió a una tasa mensual de 0.6 por ciento en cada mes. En el comparativo anual, hay una caída de 2.0 por ciento en marzo. Los datos del PIB en México parecen señalar que se está rompiendo la conexión tan estrecha que la industria mexicana había mantenido con la dinámica de la industria norteamericana. Sin embargo, no debe descartarse que pueda haber un rezago en este efecto y que en el segundo semestre del año veamos números menos positivos en nuestra industria.

4.– Pareciera haber una ligera desaceleración del mercado interno.

El crecimiento del sector terciario, compuesto principalmente por el comercio y los servicios, aunque todavía es robusto, tiende a desacelerarse. Las tasas trimestrales pasaron de 1.0 por ciento en el tercer trimestre del año pasado a 0.9 por ciento en el cuarto trimestre de 2015 y ahora a 0.8 por ciento en el primero de 2016. No parece haber indicios de que se frenen de manera abrupta pero sí hay indicios de que ya no están creciendo de manera tan rápida. Por ejemplo, las ventas de la ANTAD, que en enero crecieron a una tasa nominal de 8.6 por ciento, en marzo lo hicieron a un ritmo de 5.8 por ciento. Es probable que la Semana Santa haya influido, por lo que será importante ver en los próximos días los datos de abril, para dimensionar realmente la desaceleración.

En suma, me parece que hay que ver con cautela los buenos resultados del PIB en el primer trimestre del año. Creo que más allá de que se trate de estimaciones preliminares, no existen todavía suficientes evidencias como para revisar al alza los pronósticos de crecimiento de este año. Me parece que será prudente seguirlos considerando en un rango de 2.0 a 2.5 por ciento.

Twitter: @E_Q_

También te puede interesar:
¿Y si no se hubiera dado la reforma fiscal?
El mal humor social
¿Cuánto crecerá México en el primer trimestre?