Opinión

La impune campaña anticipada de AMLO

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AMLO. (ilustración)

López Obrador lleva un par de años con el bombardeo de propaganda de su campaña presidencial anticipada, y no habrá autoridad alguna que lo frene. Todas las semanas, todos los días. Duro y dale.

Dicen los encargados de velar por la legalidad electoral que en caso de que AMLO gane se le podrá impugnar su triunfo por este tipo de propaganda anticipada. ¿De veras?

No saben con quién están tratando. Si AMLO gana por un voto no habrá poder humano que lo baje de la silla, aunque haya violado la equidad de la contienda con su presencia cotidiana en anuncios de radio y televisión.

O si se intenta impedir su registro como candidato presidencial por haber violado la ley al utilizar de forma abusiva los tiempos del Estado para su promoción personal, provocará un efecto similar al fallido desafuero, que lo fortaleció pues apareció como una víctima.

Lo que es preciso hacer, para tener un piso parejo en la contienda presidencial, es prohibir que los candidatos hagan propaganda anticipada en radio y televisión con los tiempos oficiales.

López Obrador está en competencia abierta por la presidencia y hace promesas de campaña cuando todavía faltan dos años para que ésta comience.

Resulta imposible no verlo u oírlo en radio y televisión. Compite con ventaja y tal vez gane la presidencia por esa falta de decisión a la hora de mejorar la legalidad a fin de que evite el abuso en que incurre el abanderado de Morena.

Todos los días nos dice, en radio y televisión, que cuando gane la presidencia no va a haber desempleo, que habrá cupo para todos en las universidades públicas. Propaganda pura y dura.

Frente a ello las autoridades electorales están atadas a una legalidad que sanciona al infractor sólo al momento de registrarse como candidato presidencial o al haber ganado las elecciones.

Será imposible aplicarle la ley a AMLO con la negación del registro, y mucho menos si se anula su triunfo en caso de que gane en 2018. Además puede hacer campaña anticipada porque es propietario de un partido y ya decidió que el candidato va a ser él.

Si del PAN o del PRI aparecieran todas las semanas en radio y televisión Ricardo Anaya o Manlio Fabio Beltrones, seguramente tendrían un problema al interior de sus partidos por lo desleal de la competencia.

Anaya ha salido algo en televisión y no tardan en bajarlo. Beltrones no utiliza los tiempos oficiales para promoverse, a pesar de ser considerado un precandidato del PRI a la presidencia. Adelantarse es violatorio de la ley.

Por esa razón debe prohibirse al INE autorizar spots de quienes vayan a participar en la elección presidencial dentro de dos años.

Lo que estamos viendo es una campaña absolutamente desleal de un precandidato presidencial adelantado, cuya sanción por infringir la ley sólo puede darse una vez que los hechos estén consumados.

Pero nadie le va a quitar la candidatura que tiene en la bolsa. Mucho menos lo van a bajar de la silla presidencial cuando gane gracias a una campaña que realiza con tiempos oficiales en época de veda electoral.

Twitter: @PabloHiriart

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