Opinión

La importancia de las finanzas públicas sanas

 
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peso (Shutterstock)

La economía mexicana creció 2.5 por ciento anual en el primer trimestre del presente año, en comparación con el mismo periodo de 2016, a pesar del ajuste en las finanzas públicas que se está realizando en estos momentos y a la caída en los ingresos petroleros. Por lo mismo, muchos analistas habían pronosticado una importante disminución en el dinamismo de la economía e incluso una recesión, pero la misma ha seguido con tasas positivas.

Un tema de discusión recurrente es la conveniencia de mantener el equilibrio fiscal en los distintos países, sobre todo cuando se enfrenta algún tipo de shock externo, como es el caso actual de México. Existen infinitas necesidades que se quieren satisfacer, por lo que las demandas, solicitudes y exigencias de la población son también infinitas. Por otro lado, los distintos candidatos a los diferentes puestos de elección popular obtienen votos si prometen y entregan diversos bienes y servicios a la población, como son transporte público barato o gratis, agua a bajo costo, casas con bajas tasas de interés y miles de artículos más. Por lo mismo, las campañas parecen convertirse en ferias de regalos, pero nadie menciona quién lo va a pagar y cómo lo van a hacer.

Con frecuencia quien recibe estos 'regalos' o 'subsidios' termina pagándolos muy caros, ya sea por medio de más impuestos o inflación, o con devaluaciones del tipo de cambio. Un ejemplo actual es lo que sucede en Venezuela, en donde el litro de gasolina cuesta sólo unos centavos, pero la población tiene escasez de empleos, medicinas y comida.

Hay que enfatizar que en la economía no hay nada gratis, todo lo que proporcionan los gobiernos cuesta y alguien lo tendrá que pagar, ya sea por medio de más impuestos, por más emisión de dinero que se convierte en inflación o por deuda pública, para que sea pagado posteriormente por nosotros o por las siguientes generaciones.

En este entorno es una agradable sorpresa ver que en Francia ganó las pasadas elecciones presidenciales un candidato de centro que promete lograr el equilibrio fiscal, continuar con la apertura comercial, el apoyo a las empresas y la reducción de impuestos. Esperemos que lo pueda lograr.

En México el gasto público había venido creciendo en los pasados años y de representar 20.6 por ciento del PIB en 2004 llegó a 27.4 por ciento el año pasado. Por su parte, los ingresos públicos también se han elevado, aunque en menor proporción, y pasaron de 20.4 por ciento del PIB a 24.8 por ciento en los mismos años.

La diferencia es el llamado déficit fiscal y se ha cubierto por medio de deuda adicional, la cual representaba 22.7 por ciento del PIB en 2004 y se elevó hasta 47.9 por ciento el año pasado. Si se agregan algunos conceptos adicionales se obtiene el llamado Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público o SHRFSP, que es la medida más amplia de la deuda del sector público, el cual ya llega a representar 50.2 por ciento del PIB. El monto total del mismo se elevó a 9,797 miles de millones de pesos al cierre del año pasado, el cual se ha reducido ligeramente en el primer trimestre del año por el fortalecimiento del peso y la reducción del déficit fiscal.

Debido a este elevado monto, no sorprende que el concepto en el Presupuesto del sector público que más crece sea el servicio de la deuda pública. Sólo por este concepto se erogó la cantidad de 100 mil millones de pesos en el primer trimestre.

Tal vez  el lector no experto en las finanzas no visualice la importancia de este número, por lo que es útil compararlo con otros conceptos. Por ejemplo, la Secretaría de Marina gastó en estos mismos tres meses la cantidad de 6.7 mil millones de pesos (o sea sólo 6.7 por ciento de los gastado por la deuda) o la Secretaría de la Defensa que erogó 17 mil millones de pesos. Por su parte, la Secretaría de Agricultura se gastó 9.6 mil millones de pesos.

No sólo el monto del servicio de la deuda es uno de los más elevados del Presupuesto federal, también su dinamismo lo es, ya que creció 44.3 por ciento en términos reales en el primer trimestre de 2017 en comparación con el mismo periodo del año pasado. Cabe destacar el esfuerzo en el gasto del gobierno federal para compensarlo, pero siguen creciendo las participaciones que se entregan a los gobiernos estatales y municipales de manera importante.

Por lo mismo es loable el esfuerzo actual de reducir el desequilibrio fiscal, pero las distintas áreas del sector público, de los gobiernos estatales y municipales deben de apoyarlo. El bienestar futuro de todos nosotros dependerá de que existan finanzas públicas sanas.

Correo:
 benito.solis@solidea.com.mx

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